Según revelan todas las encuestas, el aparcamiento es una de las principales preocupaciones de los vecinos de la capital vizcaína. Los residentes reclaman la construcción de más plazas de parking municipales, pero al Ayuntamiento de Bilbao no siempre le cuadran las cuentas. De las cerca de 5.000 parcelas que se están construyendo en la actualidad, faltan por vender un total de 1.372 (27%), a las que hay que sumar las 572 plazas disponibles en los garajes de promoción pública ya construidos.
El concejal de Aparcamientos e Intervenciones Estratégicas atribuye estas cifras a los desajustes entre las reclamaciones vecinales y la demanda real. «Una cosa es la percepción de necesidad y otra muy distinta es si esa persona está dispuesta a comprar una parcela. Lo que ha pasado en Betolaza es un buen ejemplo», explica Ibon Areso. La empresa concesionaria decidió en su día paralizar el aparcamiento al no tener compradores suficientes cuando la construcción de un parking de promoción pública ha sido una de las reivindicaciones históricas del barrio. «¿Qué ha ocurrido? Pues que la mayoría quiere que el Ayuntamiento haga un garaje, pero no para comprar una plaza, sino para que la compre el vecino de enfrente y así tener espacio suficiente en su calle para poder aparcar sin problemas», resume el máximo responsable del área municipal.
Los garajes previstos en San Pedro de Deusto y Vía Vieja de Lezama podrían seguir los pasos del aparcamiento de Betolaza. «Para evitar sorpresas», las empresas concesionarias de estos dos estacionamientos habilitarán un plazo de inscripción, previo pago de una fianza de 500 euros, para saber cuántas personas estarían dispuestas a comprar una parcela. En caso de que no se cubran las expectativas, la promotora podría echarse atrás.
Hasta 30.000 euros
Los aparcamientos del Casco Viejo, plaza Basterra y Zabalburu concentran las 883 plazas que todavía quedan libres en el centro, mientras que los barrios se reparten el resto. Situación que nada tiene que ver con la de los garajes ubicados en el corazón de Indautxu o El Ensanche, las zonas con más demanda de la capital vizcaína. Mientras que en el parking de Basterra todavía quedaban unas 200 plazas libres hace unos días, más de 600 personas permanecen en lista de espera para comprar una parcela en los futuros estacionamientos de Campuzano y Jado.
En el caso de los aparcamientos municipales ya construidos, el número de plazas vacías se reduce a medio millar diseminadas por los barrios. En los garajes del centro no hay ni un solo hueco libre y la espera llega a superar en algunos casos concretos como el de La Alhóndiga el medio millar de solicitudes. No es el único. Comprar una plaza de parking en garajes como el de Santiago Apóstol, Doctor Areilza I o Teófilo Guiard es totalmente imposible. La lista de espera rebasa el centenar de personas, según datos municipales.
El precio y el sistema de concesión «a 40 o 50 años» como procedimiento de compra no terminan de convencer a los potenciales compradores, especialmente a los que residen en los barrios, donde el hecho de no ser propietario de la parcela «retrae» la compra. En el centro, sin embargo, se valora más «el servicio» que ofrece la plaza y la «abrumadora» diferencia de precio respecto a los garajes de venta libre, que ya rebasan los 100.000 euros.
El precio de las parcelas municipales varía en función de su situación. El aparcamiento ubicado en el barrio del Peñascal oferta las plazas más baratas -10.200 euros-, mientras que los usuarios del garaje de Basterra tendrán que abonar una media de 30.500 euros. «La mayoría de las plazas construidas en los barrios salen al mercado por debajo del precio de coste», advierte Areso.