El presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, cree «retórico» apelar al mercado único para defender la OPA de la alemana E.on sobre Endesa cuando la electricidad no circula libremente en la UE y anima a no «rasgarse las vestiduras» por las garantías que pide España respecto a «un bien estratégico».
El político socialista afirma que coincide con el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, en que «no hay nada obsceno» en que un Gobierno se pregunte por las operaciones que afectan a empresas que trabajan en «sectores estratégicos».
A su juicio, no hay que rasgarse las vestiduras porque el Ejecutivo español quiera tener garantías sobre el suministro de «un bien estratégico como la electricidad». Al respecto, insiste en que «el mercado eléctrico europeo no existe», porque «la electricidad como mercancía no pude circular».
En este contexto, destaca que «España es una isla eléctrica dentro de Europa», con unas interconexiones «muy escasas». De ahí, que argumente que apelar al mercado único para defender la OPA de E.on cuando el mercado no existe en ese sector es «un tanto retórico».
En todo caso, Borrell deja claro que habla «a título personal» y recuerda que la Eurocámara rechazó de forma «tajante» las actitudes contrarias a la libre movilidad de capital de España, de Alemania y, anteriormente, de Italia en el sector bancario, «porque aquí todo el mundo ve la paja en el ojo ajeno, pero se olvida de la viga en el suyo».
Oposición de Méndez
Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, mostró ayer en las instalaciones de Bilbao Exhibition Center (BEC) su «radical desacuerdo» con la OPA de E.on y defendió la necesidad de que el sector energético esté «bajo control público».
El sindicalista criticó, de esta manera, la privatización del sector energético durante la legislatura de José María Aznar y subrayó la «disparidad» que supone esta situación en la Unión Europea.