La cita era a las diez de la noche, pero fueron pocos los que se dejaron ver por el Parque de La Ribera a esas horas. El sábado había otra cita más interesante para muchos: El partido Barça-Madrid. Fue una vez finalizado el encuentro cuando comenzó a verse movimiento por las cercanías de la Plaza de Toros de La Ribera.
Muchos jóvenes y bastante presencia policial -tanto del Cuerpo Nacional de Policía como de la Policía Local- cuyo objetivo iba a ser la prevención de posibles incidentes o la actuación en caso de que se produjese algún acto vandálico.
Según la Policía Local, más de 1.500 jóvenes se acercaron al 'macrobotellón' que había sido convocado por Internet y a través del móvil, mediante mensajes de texto... Confusión al principio, porque días previos a la cita, se habían mandado correos electrónicos cambiando el lugar del 'botellón' a Las Norias.
Un paseo por el entorno de Riojaforum y de la Plaza de Toros a partir de las 11 de la noche dejaba entrever que era la noche de los jóvenes. Cuadrillas de chavales acudían al 'macrobotellón' cargados con bolsas de supermercados en cuyo interior había botellas de refrescos de dos litros, cajas de vino, botellas de whisky, ron, licores, vodka. Había quienes se atrevieron con garrafas de cinco litros rellenadas con combinados o el tradicional 'kalimocho'.
Había gente de todas las edades, desde los 14 a los 35 años. Y es que el 'macrobotellón' no es patrimonio exclusivo de los más jóvenes. «Solemos beber en los parques porque es más barato», era la respuesta de casi todos ellos cuando se les preguntaba por la razón de beber en la calle. Muchos otros acudieron ayer porque se había convocado por Internet y era un acto para reunir gente y competir con otras ciudades españolas. «Cómo vamos a decir que no», decían algunos.
Entre los asistentes, todos agrupados en cuadrillas, los había de todas clases. Los organizados, que se habían traído desde sus casas un gran plástico, para sentarse sobre él y que la humedad no les traspasase; los cómodos, con taburetes para no cansarse; 'los del carrito del supermercado', que nunca pueden faltar en un 'botellón' que se precie, con todo tipo de bebidas en su interior; los de las cámaras de fotos, para inmortalizar el momento; y los de la música, con radiocasete incluido para animar la velada. Los demás se conformaron con sentarse en bancos, en el suelo o en la hierba... Sólo importaba una cosa, que era para la que habían acudido a La Ribera, beber, beber y beber. Sin olvidar pasarlo bien.
Los jóvenes no se concentraron en un único punto del parque sino que se dispersaron por todo él, lo que evitó aglomeraciones innecesarias. Según informó la Policía, desde las 12 a las 2.30 horas fueron los momentos en los que se registró una mayor presencia de jóvenes. La nota negativa, sin duda, una pelea en la rampa del Tanatorio, que se registró cuando los jóvenes comenzaban a abandonar el 'macrobotellón'. Por suerte, sólo unos pocos dieron la nota.