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Lunes, 3 de abril de 2006
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ANÁLISIS
Suma y sigue
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El Athletic empató en Mendizorroza y encadena la quinta jornada consecutiva sin perder. El equipo rojiblanco apostó por la practicidad y disputó un choque trabado, sin concesiones. Los resultados de la jornada siguen comprimiendo la tabla clasificatoria, pero la tranquilidad definitiva se otea más cercana en el horizonte.

DISPOSICIÓN

Pese a la racha positiva del Athletic, Javier Clemente optó por modificar el dibujo táctico de su equipo. Teniendo en cuenta la efectividad de John Aloisi en los últimos partidos, el despliegue físico de Bodipo y la peligrosidad de los jugadores exteriores del equipo babazorro, el entrenador de Barakaldo recuperó la defensa de cinco hombres. También insistió en la posición de Murillo como medio centro defensivo e Iraola apareció, de nuevo, en la zona izquierda del medio campo. La decisión más controvertida fue, sin duda, la de prescindir de Yeste en la alineación titular.

CONTRATIEMPO

La inoportuna lesión de Aduriz obligó a reformar el planteamiento inicial. La incorporación del basauritarra permitió reforzar la parcela central, pero significó una pérdida de profundidad.

La tarea de agrandar el campo recayó en los carrileros, Expósito y Casas, con la colaboración por la izquierda de Andoni Iraola. Los únicos problemas para la zaga rojiblanca surgieron de la lucha de Aloisi y de los desmarques de Bodipo, un futbolista dotado para jugar a los espacios.

EQUILIBRIO

El encuentro transcurría por los derroteros de la igualdad. El Athletic no conseguía traducir la superioridad numérica de su centro del campo en situaciones reales de peligro.

La sustitución de Prieto provocó un nuevo cambio en la táctica. Dañobeitia se convirtió en el acompañante de Etxeberria y Yeste se desplazó hasta la derecha. El equipo se acomodó en un sistema 4-4-2 y Murillo se afanó en emparejarse con Aloisi, permitiendo un mayor desahogo al juego de los centrales.

Atascado, con el suministro de las bandas cortado, el Alavés sólo parecía capaz de inquietar al conjunto bilbaíno a través de la estrategia y de los balones profundos a sus delanteros. Con el transcurso de los minutos ambos equipos dieron por bueno el resultado que campeaba en el marcador y extremaron sus precauciones defensivas para certificar el reparto de puntos.



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