Los equipos inmersos en la lucha por la permanencia parecen empeñados en mantener en vilo y con los nervios a flor de piel a sus respectivas aficiones hasta el final de la Liga. La jornada 31 dejó las cosas casi como estaban antes de la misma, con seis equipos en tres puntos, y con la Real Sociedad y el Betis como grandes beneficiados tras sus triunfos sobre Málaga y Sevilla, repectivamente.
El conjunto blanquiazul y el verdiblanco fueron los únicos que lograron la victoria. El empate en el derbi de Mendizorroza, el protagonizado entre el Mallorca y el Espanyol, y las derrotas del Racing en La Coruña y del Cádiz en Valencia hacen que la parte baja de la clasificación se apriete un poco más. Los albiazules continúan en la decimosexta posición con 32 puntos, pero ahora a uno del descenso.
El encuentro entre el Alavés y el Athletic se perfilaba como clave de cara a la pugna que mantienen ambos en busca de la salvación. Además, el triunfo permitía a los babazorros superar a sus vecinos. Sin embargo, las tablas que reflejó el marcador al final no modifican los dos puntos que los rojiblancos siguen teniendo respecto a los alavesistas. Por momentos, especialmente en la segunda parte, dio la sensación de que ambos se conformaban con el empate.
De esta manera y cuando restan siete jornadas para la conclusión del campeonato, la tabla está que arde. El primero de los equipos que ve un poco más lejos los puestos peligrosos es el Betis, duodécimo con 36 puntos, dos más que el Athletic (13º) y tres más que el el Racing (14º) y el Espanyol (15º). El Alavés tiene a su rebufo al Mallorca, también con 32, pero con el 'golaverage' general a favor de los vitorianos, y a la Real Sociedad, con 31, que es la escuadra que delimita en estos momentos el descenso y que ha perdido el 'golaverage' con los albiazules.
Más abajo se sitúan el Cádiz y el Málaga, que a medida que van pasando las jornadas pierden comba respecto a sus antecesores. Los gaditanos están a cuatro puntos del Alavés, mientras que los malagueños ya se alejan en nueve y con claros síntomas de que su destino está en Segunda División.
Choques en casa
Los siete partidos que restan serán sin lugar a dudas auténticas finales y el futuro alavesista pasa inicialmente por los choques en casa. Osasuna, el próximo domingo, Atlético de Madrid, Betis y Deportivo -éste cerrará la Liga- serán sus rivales y el objetivo como mínimo es vencer en tres de ellos. Sin dejar escapar la posibilidad de puntuar en Palma, Valencia o Zaragoza. Un sprint final para salvar la categoría.