El Correo Digital
Sábado, 1 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ANÁLISIS
Estábamos advertidos
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

[an error occurred while processing this directive]
No por esperada, la noticia de la subida de los tipos resulta menos intranquilizadora. Con las alzas del euríbor ocurre lo mismo que con las detenciones en Marbella: todo el mundo sabía lo que ocurría y todos podíamos suponer cómo iba a terminar el proceso, pero nadie parecía asustarse por ello y, cuando por fin llega lo esperado, la gente se alborota en exceso y de manera bastante farisaica.

En el mercado de la vivienda, estaba muy claro que los precios se habían distorsionado al alza de manera un tanto temeraria. Nos habían informado hasta la saciedad de que los tipos de interés sólo podían subir y estábamos advertidos de que el endeudamiento familiar había alcanzado cotas inasumibles. Bueno, pues ahora que el euríbor cabalga monte arriba y supera la barrera del 3%, nadie debe escandalizarse.

El sistema 'mental' de acceso a la vivienda ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Ahora, más que el precio del piso deseado, la gente calcula el esfuerzo financiero que puede acometer cada mes; es decir, la cantidad que es capaz de detraer de sus ingresos para dedicarla al pago de la hipoteca. Y eso le da el valor del crédito que puede solicitar, lo que determina a su vez el tipo de vivienda que alcanza a adquirir. Por tanto, cuando los tipos suben y se encarece el esfuerzo mensual, la única forma indolora de afrontarlo -en una economía como la española, endeudada hasta la asfixia- es alargar el plazo del crédito solicitado, 'laminar' su duración, para mantener constante el pago mensual.

En este sentido, son muy oportunos los esfuerzos del Gobierno para aligerar de comisiones los cambios de hipotecas, a fin de acomodarlas a los desagradables vaivenes de la coyuntura. Pero todo el mundo, prestamistas y prestatarios, debería ser consciente de lo que nos llega por el horizonte y prepararse para ello. i.m.gardoqui@diario-elcorreo.com



Vocento
[an error occurred while processing this directive]