Cuatro hombres y una mujer fallecieron ayer en el incendio que se declaró en la residencia para enfermos mentales en la que permanecían internados, en la localidad valenciana de Massamagrell. Las cinco víctimas, de edades comprendidas entre los 30 y los 80 años, sufrían problemas de movilidad que les impidieron escapar de las llamas originadas en la enfermería del centro, según informaron fuentes de la Generalitat. Otras dos personas resultaron afectadas por inhalación de humo; una de ellas es una trabajadora del centro que anoche permanecía ingresada en un hospital, aunque su vida no corre peligro.
El siniestro se desató poco después de las siete y media de la tarde por causas que se desconocen en la enfermería ubicada en la primera planta de la residencia San Lorenzo de Brindisi, un centro concertado ubicado en el número 1 de la calle Libertad, a las afueras de Massamagrell. En el momento del siniestro se encontraban alojados en el edificio 120 residentes, que inmediatamente fueron evacuados.
Nada más descubrir las primeras llamas, los empleados avisaron al 112. Sin embargo, las características de los materiales sanitarios que se almacenaban en las dependencias hicieron que el fuego se propagase rápidamente. Según fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos, el siniestro obligó a movilizar 10 vehículos y 25 bomberos de los parques de Burjassot, Sagunto y Pobla de Farnals.
El fuego quedó extinguido sobre las ocho y cinco de la noche, aunque un retén permaneció toda la noche para evitar que el viento reavivase los rescoldos. El incendio, por tanto, apenas duró media hora, pero fue el tiempo suficiente para dejar un luctuoso balance de víctimas.
La residencia, que ocupa una gran casa con jardín rodeada por muros, estaba anoche custodiada por agentes de la Policía Autonómica. Hasta el lugar se desplazaron la consellera de Bienestar Social de la Generalitat, Alicia de Miguel, el subdelegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Luis Felipe Martínez y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Juan Luis de la Rua, entre otras autoridades.
Aunque inicialmente se informó que la residencia era para personas mayores, en realidad se trata de un centro de enfermos mentales «en el que la mayoría de los internos son ancianos», según explicó la consejera De Miguel. Añadió que San Lorenzo de Brindisi es un complejo privado que se acoge al sistema de bonos de residencia concertada y aloja a pacientes psiquiátricos tutelados por la Generalitat.
La mujer fallecida tenía 50 años mientras que la edad de los hombres era de 80, 65, 50 y 30 años. Al parecer, todos se encontraban en la enfermería cuando se desataron las llamas. La consellera se felicitó de que «gracias a la rápida actuación de los Bomberos, el fuego no se propagó al resto de dependencias».
De Miguel detalló que anoche ya se había contactado con familiares de tres de los fallecidos, mientras que otro de ellos es un familiar de los propietarios de la residencia. De Miguel indicó que las medidas de seguridad que tenía las instalaciones eran «muy buenas», que la residencia está «muy bien considerada» y que se ha iniciado una «exhaustiva» investigación para conocer las circunstancias de los ocurrido.
«No tenían licencia»
Muchos de los residentes fueron recogidos por sus familiares, que se fueron acercando hasta la residencia nada más conocer el suceso. El resto fueron albergados en un convento anexo y en otros centros. «Finalmente se ha adoptado esta decisión a pesar de que no hay daños estructurales en el edificio porque el fuego no ha afectado más allá de la enfermería. Sin embargo, hay problemas de suministro eléctrico que han obligado a que no pasen la noche en la residencia», dijo De Miguel.
Frente a las declaraciones de la consellera, la secretaria de Política Social del PSPV-PSOE, Nuria Espí, aseguró anoche que «no contaba con autorización para acoger a enfermos mentales». Espí explicó que la residencia comenzó a funcionar en 1992 y entonces albergaba únicamente a ancianos. Hace dos años, sin embargo, sus responsables solicitaron una acreditación para atender también a enfermos mentales que, según aseguró Espí, «todavía no le ha sido concedida. No había pasado ninguna inspección desde 2004». Los socialistas tramitarán hoy en las Cortes Valencianas una pregunta de urgencia al Gobierno para que explique «por qué había enfermos en la residencia».