La presidenta del PP vasco, María San Gil, declinó entrevistarse con el lehendakari y así se lo comunicó personalmente al propio Ibarretxe en la conversación telefónica que ambos mantuvieron ayer por la mañana. Los populares vascos se ratificaron así en la postura que han mantenido desde que el jefe del Ejecutivo de Vitoria avanzara su intención de constituir una mesa de partidos fuera del Parlamento para dar cabida a la ilegalizada Batasuna. De hecho, EHAK no está incluida en la ronda al considerar el Gobierno vasco que representa a la misma «sensibilidad política».
Según fuentes del PP, San Gil trasladó al lehendakari que su formación no está dispuesta a participar en un foro «al dictado de ETA-Batasuna» -siguiendo el modelo propuesto en Anoeta- ni cree necesario crear mesas extraparlamentarias. Por ello, la presidenta popular -a quien Ibarretxe ya llamó el mismo día del anuncio del alto el fuego, como al resto de representantes políticos- le reiteró su interés en «seguir trabajando cada viernes y haciendo debate político» en los Plenos del Parlamento vasco, el único escenario al que el PP reconoce legitimidad para dirimir cuestiones políticas.
Aunque la conversación fue «cordial» -San Gil mantiene buena relación con el lehendakari desde su designación como presidenta-, la líder popular está convencida, según los medios consultados, de que «no se dan las condiciones» para constituir la mesa de partidos ni para celebrar la consulta popular, los únicos propósitos que, en opinión del PP, persigue la ronda que hoy se inicia.
«El PP no trabaja para mesas ni para consultas, trabaja para el conjunto de los ciudadanos», indicaron las fuentes consultadas, que creen que el lehendakari debería «ocuparse de los problemas reales» y dejar de «perder el tiempo» en un proyecto con el que sólo busca, dicen, recuperar el «protagonismo» en el proceso de paz.