«Las empresas energéticas europeas no jugamos todas con las mismas cartas», subrayó ayer el presidente de la patronal Unesa y de Iberdrola. Íñigo de Oriol, que presentó los resultados del sector, eludió hablar de 'opas' y defendió la neutralidad de la asociación. Sin embargo, se alineó con las tesis del Gobierno al denunciar la 'asimetría' en el grado de liberalización entre los distintos países de la Unión en esta actividad. El Ejecutivo ha esgrimido ese argumento ante Bruselas para justificar sus reformas legales que entorpecen la OPA lanzada por el gigante alemán E.on sobre Endesa, que están en el punto de mira de Bruselas, en favor de la oferta presentada por Gas Natural.
Tras recordar las diferencias sobre esa materia que mostraron los líderes de la UE en la cumbre de la pasada semana, Oriol abogó por condiciones de reciprocidad «en las interconexiones y en los mercados». En referencia concreta a las empresas competidoras, señaló que han mantenido «privilegios» propios de su condición de públicas, tales como un menor coste del dinero para financiarse. «No se puede jugar al mismo juego con cartas marcadas ni con cartas distintas unos de otros», aseveró.
Las eléctricas, por otra parte, han vuelto a negociar con el Ministerio de Industria tras las tensiones del real decreto sobre funcionamiento del mercado mayorista, que salió adelante sin consultarles. Ahora contemplan un horizonte más despejado de incertidumbres, que les permitirá cumplir sus planes de inversión. Entre este año y 2008 dedicarán a tal fin 11.600 millones de euros: 5.000 de ellos en la actividad de generación, 4.400 en distribución y 1.700 en energías renovables. El pasado año, las inversiones del sector ascendieron a 5.000 millones, un 12,5% más que en 2004. .
Las empresas agrupadas en Unesa dan por seguro que habrá acuerdo con Industria antes de julio para una nueva regulación que recoja todos los costes del sistema eléctrico e impida la formación de grandes déficit tarifarios. En 2005, la diferencia entre costes reconocidos e ingresos fue de unos 3.500 millones, que las compañías van a recuperar posteriormente. Para no repetir esa situación en el futuro, están subiendo las tarifas. El recibo de la luz aumentará previsiblemente un 1,5% en verano, tras haberse incrementado el 4,5% el pasado enero.
Cambios «provisionales»
El presidente de Unesa y el vicepresidente ejecutivo de la asociación, Pedro Rivero, se declararon convencidos de que los cambios introducidos en el decreto de reforma del mercado mayorista, que suscitaron sus críticas, «son provisionales» y no se van a mantener hasta finales de año. En caso contrario, «no merecería la pena» desarrollar la distribución porque «no resulta rentable» con el mecanismo aprobado por el Gobierno, que funciona, en la práctica, como un tope de precios en ese negocio. «Es imposible que alguien se ocupe de la distribución para perder dinero», subrayó el 'número dos' de la patronal.
El citado decreto obliga a las empresas generadoras y distribuidoras del mismo grupo a suscribir contratos bilaterales para efectuar sus intercambios de electricidad. Aunque el precio de estos intercambios será libre en el futuro, este año ha quedado fijado en 42,35 euros por megawatios/hora, que el coste previsto en la tarifa. Al respecto, Rivero dijo que cualquier tipo de contrato es bueno «siempre que los precios los fije el mercado y no la Administración».
Según los datos aportados por Oriol, entre 1998 y 2005 la demanda de energía eléctrica creció a un ritmo medio del 5,2% anual, lo que supone un incremento total del 43,1%. El pasado ejercicio, la demanda aumentó un 4,2% y se elevó a 250.983 millones de kilowatios/hora. Para hacer frente a ese aumento del consumo, la potencia instalada creció en 2005 un 8,6% y se situó en 79.205 megawatios.