La impresión generalizada es que una de las mejores decisiones de la temporada en el Athletic ha sido la de que Luis Prieto y Ustaritz se conviertan en la pareja de centrales. El primero ha sido un fijo de todos los entrenadores, mientras que el segundo tuvo una inesperada aparición en el primer partido de la segunda vuelta de la Liga, el derbi de Anoeta cerrado con empate a tres. A partir de ahí, se ha convertido en compañero inseparable del defensa de Dima, al haber sido alineado como titular en nueve de los once partidos del segundo tramo liguero.
Hay más responsables de la mejora rojiblanca en defensa. Expósito está en su mejor momento del año, Amorebieta se ha asentado como un lateral corajudo y, no hay que olvidarlo, Lafuente aporta una tremenda seguridad. Pero, ante todo, hay que buscar en la pareja Prieto-Ustaritz a los principales artífices de que el equipo haya sido capaz de cerrar su muralla. De hecho, sólo ha encajado un gol en los últimos cuatro partidos y, casualmente, llegó el día que un inoportuno corte de digestión impidió jugar a Ustaritz.
Los números aportan luz a la importancia de estos dos centrales para los rojiblancos. En la primera vuelta, el Athletic se convirtió con 27 goles (a una media de 1,42 por partido) en el decimosexto equipo que más tantos encajó, sólo superado por los 28 del Málaga, los 29 del Alavés y los 36 de la Real Sociedad. En la segunda vuelta, las tornas han cambiado radicalmente, al punto de que sólo cuatro conjuntos -Real Madrid (6), Celta (7), Atlético Madrid (8) y Barcelona (10)- han recibido menos tantos que los once de los rojiblancos (a uno por partido).
Las matemáticas respaldan, pues, el rendimiento de Prieto y Ustaritz. Al final de la temporada, los resúmenes periodísticos hablarán de la evolución que supuso el descubrimiento de este dúo. El Athletic ha encontrado a dos defensas idóneos, de los que no vacilan y que van con todo -velocidad y determinación- al cruce.
Todo comenzó cuando Clemente se hartó de que su equipo encajara goles cortados por el mismo patrón. Balón interior desde el centro del campo que gana la espalda a los centrales y coloca a un atacante solo ante el portero. Cansado de que esta tortura se repitiera una jornada sí y otra también, decidió mirar al filial en busca de soluciones. Desde allí se le ofrecieron dos alternativas, Amorebieta y Ustaritz, ambos debutantes en la Intertoto para regresar a continuación abajo. El entrenador decidió que el primero de ellos le valía como lateral izquierdo y que el segundo era el complemento ideal para Prieto en el eje de la defensa.
Debut sin fortuna
Ustaritz debutó sin fortuna en Anoeta. Cuando llegó el momento de hacer las cuentas, salió desfavorecido. Dudó mucho, se le vio superado por los acontecimientos, Nihat le engañó como quiso para anotar el 1-0 y el equipo no ganó en fortaleza atrás porque encajó tres goles. Pero Clemente vio algo que le gustó. Por eso mantuvo su apuesta con firmeza. El tiempo le ha dado la razón. Quiere atrás gladiadores y tanto Ustaritz como Prieto encajan en este papel.
Antes de llegar a esta situación, tanto Mendilibar como Clemente habían barajado su vestuario en busca de una solución sólida. Con dos o tres centrales, los dos entrenadores del ejercicio han utilizado nueve combinaciones y hasta seis jugadores como centrales. Prácticamente todas las posibles y, a excepción de las parejas Amorebieta-Lacruz y Murillo-Ustaritz, siempre con Prieto como referencia fundamental.
Como el más veterano de los dos, Luis Prieto analizó ayer a su compañero. «Es un jugador muy rápido al corte, de los que lo da todo y que pone en el partido unas ganas que son de agradecer. Tener gente así en un equipo es bueno», dijo sobre Ustaritz a Radio Bilbao.
Desde la grada, llega la opinión cualificada de Aitor Larrazabal (el quinto jugador en partidos del club con 445). El ex lateral de Loiu repara en un dato que le hace ser optimista. «La juventud de los dos es un detalle a valorar mucho (Prieto tiene 27 y Ustaritz, 23). Prieto es un jugador que lo da todo y además aporta goles. Ustaritz va muy bien en la anticipación, está siempre muy metido en el partido y se ha asentado, a pesar de que le tocó entrar en el equipo en un momento delicadísimo». El Athletic se ha convencido de que cuenta con centrales de garantías para tiempo.