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Lunes, 27 de marzo de 2006
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El cuaderno de Bagdad
Un libro ha reunido los textos del 'blog' de una joven iraquí y la BBC lo ha incluido en la lista de sus premios literarios
El cuaderno de Bagdad
EL HORROR COTIDIANO. Una mujer iraquí se lamenta ante los cuerpos despedazados de las víctimas de un atentado. / EL CORREO
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El humor distingue a los hombres de los animales. Lo dijo un filósofo griego, y si no fue así, debería haberlo dicho. Ésta es una de las máximas que ha guiado a una joven iraquí, licenciada universitaria y ex programadora informática, en la escritura de su 'blog' 'Bagdad Burning' (fácilmente encontrable en cualquier buscador). También hay rabia, miedo y cansancio en las entradas de su bitácora, pero en los días de los Oscar, la mujer repartió galardones muy poco honoríficos a 'Condi' Rice por su papel en 'Viva Irán' y al mulá chiíta Abdul Aziz Al-Hakim por su intervención en 'Men in Black (Turbans)'. La autora se explayaba, y quien lea la entrada no dejará de sonreír, en medio de la depresiva sensación que le dejarán los textos de otros días.

El libro 'Badgad Burning' reúne todos ellos, con ironías, confesiones y testimonios muy reales y directos de lo que pasa en Irak. Está de moda este tipo de literatura confesional y la autora de los textos lo borda, en un inglés más que aceptable, así que la BBC ha incluido el volumen en la lista de sus prestigiosos premios Samuel Johnson, que se anunciarán el 14 de junio.

«Soy mujer, iraquí y tengo 24 años. Sobreviví a la guerra. Eso es lo único que debéis saber. Es lo único que hoy importa». Con este mensaje empezaba su 'blog' esta iraquí en septiembre de 2003. Desde entonces, se ha sabido que ella también necesita guardaespaldas para ir a comprar una berenjena, y que los recluta entre los miembros de su familia, pues la seguridad para las mujeres es sencillamente inexistente. Tampoco ellas pueden trabajar, ni vestir como lo hacían antes, con más libertad de la que ahora les impone la islamización radical de Irak.

«Nos preparamos para futuros desastres», escribía el pasado 18 de marzo, a los tres años del comienzo de la guerra. Nada funciona. La electricidad va y vuelve, las escuelas abren y cierran. El odio entre facciones religiosas crece. «Es descorazonador oír a los conocidos -gente sofisticada y civilizada- decir que si los suníes son así y los chiítas son asá. ¿Cómo ha podido ocurrir todo esto?», se pregunta la joven.



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