Se ha recibido con alegría la noticia de ETA anunciando el alto el fuego si bien ha creado un cierto escepticismo al añadir lo de permanente, que si bien puede ser duradero, estable y constante, deja una puerta abierta a que pueda ser pasajero e inestable. La opinión pública habría recibido con mayor agrado que en lugar de un alto el fuego permanente hubieran dicho un alto el fuego definitivo, pero hemos de resignarnos y pensar que menos da una piedra. Si, como creo, ETA, con este comunicado, trataba de darnos un sosiego, debería haber prescindido de esa foto aparecida en la primera página de la mayoría de los diarios de toda España, donde sus portavoces aparecen encapuchados y además con una boina. Tenía que haber optado por una cosa o por otra, porque añadir una boina sobre una capucha de verdad que resulta fantasmagórico, máxime al aparecer detrás su anagrama, con un hacha rodeada por una serpiente; de verdad que es una foto que asusta. Hagamos votos para que llegue ese final tan feliz que todos anhelamos, pensando que en los momentos de crisis la imaginación es más importante que los conocimientos. Y recordar que la educación es lo que nos queda cuando olvidamos todo lo que aprendimos en la escuela, que la alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza, y que tendremos el destino que nos hayamos merecido.