Antes del inicio del Consejo Europeo de ayer, José Luis Rodríguez Zapatero se reunió durante veinte minutos con la canciller alemana, Angela Merkel. El encuentro, celebrado en plena polémica por la OPA de E.on sobre Endesa y las medidas adoptadas por el Gobierno para frenarla, fue «constructivo», según el Gobierno español.
La conversación fue «muy bien»» y giró «fundamentalmente» sobre el alto el fuego de ETA, explicó Zapatero. También hablaron de «energía», aunque sin entrar en «detalles concretos» que afectan a ambos países, aseguró. Merkel había realizado la noche anterior, ante todos los líderes de la UE, una decidida defensa de los «campeones europeos» en el sector y pidió que se eviten «reacciones nacionalistas» para evitar las fusiones entre empresas de distintos países, en una abierta alusión a España y Francia.
Zapatero, que llegó a calificar de «fracasada» a Merkel tras su ajustada victoria electoral, sostuvo que el tono del encuentro fue «positivo, de colaboración y cooperación». Además, se declaró «plenamente convencido» de que las relaciones con la canciller serán «fluidas», como lo han sido «casi siempre» entre Alemania y España. «Es una constante histórica», subrayó.