El Banco Sabadell, que ya ha digerido la compra del Atlántico en apenas dos años, ha presentado una oferta previa no vinculante al grupo belga KBC para comprarle el Urquijo. Así lo ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. El portugués Banco Espírito Santo (BES) también aspira a comprar esa entidad, según ha anunciado a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM), el supervisor del mercado luso.
En esta primera etapa de un proceso de venta, que dirige JP Morgan y concluirá a finales de junio, también se ha conocido el interés de otras entidades por el Banco Urquijo. Tal es el caso de Banif, la división de banca privada del Santander, o las filiales españolas de Deutsche Bank y Barclays. La primera criba se realizará en unas semanas, y en abril se presentarán las ofertas vinculantes. KBC quiere finalizar la operación en el mes de julio.
Fuentes del mercado apuntan que estos primeros tanteos proponen un pago entre 500 y 600 millones de euros por una entidad que el pasado año ganó 10,5 millones, un 30% menos que en el ejercicio anterior. Los expertos creen que la escasez de oportunidades y el frenesí de las compras dispara el precio.
El Urquijo se dedica a banca de patrimonios y de particulares -clientes de alto poder adquisitivo-, así como al negocio de empresas y cuenta con activos por importe algo superior a los 4.200 millones. Mantiene abiertas 60 oficinas, en las que 815 empleados administran 8.000 millones de recursos. Cuando la familia March vendió el 70% de participación a KBC en 1998, los nuevos propietarios procedieron a abandonar la banca comercial y al cierre de un centenar de sucursales.
Fácil de integrar
El Banco Sabadell, que cuenta con activos por 52.000 millones de euros y una capitalización bursátil superior a los 8.300 millones podría asimilar con relativa facilidad al Urquijo e integrar el reducido número de profesionales que aporta, conservando una marca que tiene notable reconocimiento en el mercado.
El pasado año, el Sabadell -participado por La Caixa- ganó 453,128 millones de euros, el 21,4% más que en 2004. Su presidente, Josep Oliu, destacó que en el ejercicio se había conseguido la consolidación del proyecto empresarial y la plena integración del Banco Atlántico. Además, explicó que mantendrá su apuesta por el crecimiento orgánico, simultaneándolo con el «estudio sistemático» de las oportunidades de compra. Condición indispensable para abordar una adquisición es, según apuntó, que la entidad pudiera ser asimilable en el plazo de dos o tres años.
El luso BES, que competirá con el Sabadell, se limitó a informar que había presentado a KBC una propuesta preliminar no vinculante para la adquisición del Banco Urquijo. La entidad que dirige Ricardo Salgado confirmó así el interés demostrado el pasado enero cuando el grupo belga KBC dio a conocer su intención de desprenderse de su filial en España.