Elkarkidetza, la EPSV y fondo de pensiones de los trabajadores de las diputaciones y los ayuntamientos vascos, abonó el pasado año 12,1 millones de euros a sus 3.292 pensionistas, según informaron ayer los responsables de la entidad a la asamblea general, celebrada en Bilbao. El patrimonio creció un 17,75%, hasta los 530 millones, en un año calificado por su presidente, Jon Zabalia, como «muy satisfactorio» y en el que la rentabilidad alcanzada fue del 11,21%.
Entre los objetivos que se ha fijado la asamblea para el futuro, Zabalia destacó la unificación del sistema de pensiones para todos los empleados públicos de Euskadi y la integración de los 445 planes que forman parte de Elkarkidetza en su apartado de EPSV. En la actualidad, el organismo se ve obligado someterse a dos legislaciones, la vasca de EPSV y la estatal de fondos de pensiones, que impide trasladar los derechos consolidados de los socios.
El presidente indicó también que seguirá de cerca las novedades legislativas y abogó por un tratamiento fiscal especial para las EPSV de empleo en la reforma que las diputaciones vascas pondrán en marcha este año.
Para el presente año, los responsables de Elkarkidetza esperan unos resultados similares a los de 2005 y mantendrán la política de inversiones.
Críticas de CC OO
El balance presentado por el equipo directivo contrasta con las críticas vertidas por CC OO. Este sindicato censuró censuró que se hayan incluido las «plusvalías latentes» en la rentabilidad del ejercicio, decisión que otras EPSV «no consideran rigurosa». Sin esa aportación -precisó-, la rentabilidad anual habría sido del 5,1%.
La central rechazó también los altos costes de gestión, que crecieron el 10,8% hasta los 2,42 millones euros según sus cifras; y alertó de que los ingresos por cuotas fueron inferiores a los gastos; 33,4 millones frente a 35,15 millones. Además, resaltó que los socios activos han crecido sólo el 2,1% (19.412), mientras que los pasivos lo han hecho un 5% (3.001); y los que están en suspenso, un 11,8% (1.465).