"El Consejo Europeo ha celebrado la noticia dada por el presidente del Gobierno español sobre el anuncio de un alto el fuego permanente hecho por el grupo terrorista ETA", señalan las conclusiones del Consejo Europeo que serán aprobadas hoy. La UE ha expresado su reacción al alto el fuego de ETA en el documento de conclusiones, al contrario de lo que en días pasados señalaron fuentes de la Presidencia austríaca.
El canciller austríaco y presidente en ejercicio del Consejo Europeo, Wolfgang Schuessel, ha negado hoy que existieran "reticencias" por parte de algún miembro de las instituciones comunitarias a expresar el respaldo de la UE al Gobierno español tras la tregua de ETA. "Al contrario", respondió Schuessel al ser preguntado por qué la declaración aprobada hoy por los Veinticinco saludando el alto el fuego de la banda terrorista era tan escueta y expresaba un apoyo poco generoso al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
El canciller ha explicado que ayer, al comienzo del Consejo, a instancias del presidente francés, Jacques Chirac, el presidente Zapatero informó de la situación. "Y lo que he entendido -ha añadido- es que el Gobierno español cuenta con todo el apoyo, y por supuesto trataba de expresar el apoyo al pueblo español. No ha habido ninguna reticencia, al contrario".
A continuación, ha tomado la palabra el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien ha apoyado lo expresado por Schuesel y ha añadido que, "en lo tocante a las posturas y opiniones personales y a las diferentes posturas de las delegaciones", él mismo expresó ayer, en español, durante una ceremonia celebrada en el Parlamento Europeo con el presidente español y el primer ministro portugués tuvo la ocasión de manifestar esa solidaridad "de forma clara, franca y directa".
Invitación de Irlanda
Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha agradecido hoy la "ejemplar" cooperación antiterrorista de Francia y la "colaboración muy especial" obtenida de los Gobiernos británico e irlandés, que podrá ser "extraordinariamente útil" para España tras el alto el fuego de ETA. En una conferencia de prensa al término del Consejo Europeo de Bruselas, Rodríguez Zapatero ha destacado que el Reino Unido e Irlanda han afrontado "procesos durísimos" en relación al IRA y ha subrayado que, desde su llegada al Gobierno, ha tenido oportunidad "en muchas ocasiones" de "intercambiar opiniones" e "información" con el primer ministro británico, Tony Blair, y el irlandés, Bertie Ahern.
"Hoy, de manera singular, después de este anuncio de alto el fuego permanente de ETA, han reiterado una colaboración que, sin duda alguna, puede ser también extraordinariamente útil", ha añadido el jefe del Ejecutivo español. Tras la reunión del Consejo Europeo, Ahern anunció que Rodríguez Zapatero ha aceptado una invitación suya para viajar a Dublín en las próximas semanas con el fin de hablar de la situación creada por el alto el fuego de ETA, entre otros asuntos, si bien puntualizó que no cree "que ningún proceso de paz o que los problemas de los países sean iguales".
Fuentes diplomáticas han explicado que no se ha puesto fecha al encuentro, pero que ambos mandatarios expresaron su intención de que sea "en las próximas semanas". Al ser preguntada su opinión sobre el anuncio de tregua efectuado por la banda terrorista y si había tenido ocasión de hablar del asunto con Zapatero, Ahern ha explicado que, esta misma mañana en el marco de la reunión del Consejo, charló con el presidente español, al que invitó a visitar la capital irlandesa.
Comienza la tregua
Por otra parte, el alto el fuego permanente anunciado por ETA ha comenzado a las 00.00 horas de hoy, según el comunicado hecho público por la banda terrorista este pasado miércoles. "Euskadi Ta Askatasuna ha decidido declarar un alto el fuego permanente a partir de las 00.00 horas del 24 de marzo de 2006", decía textualmente ese comunicado, que añadía que "el objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para que mediante el diálogo, la negociación y el acuerdo el pueblo vasco pueda realizar el cambio político que necesita".
Desde 1968, ETA ha asesinado a 851 personas, aunque el último atentado con víctimas mortales se produjo el 30 de mayo de 2003, cuando dos policías nacionales fallecieron en Sangüesa (Navarra) a consecuencia de la explosión de una bomba-lapa colocada en su vehículo por la banda terrorista.