Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria recibieron ayer «con verdadera esperanza» la noticia del alto el fuego permanente anunciado por ETA, según afirman en una nota que firman Ricardo Blázquez y su auxiliar, Carmelo Etxenagusia, Juan María Uriarte y Miguel Asurmendi . Los prelados vascos apuestan porque este anuncio suponga «una renuncia definitiva a la violencia» y pueda ser «un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación de nuestra sociedad».
Pese a reconocer que los intentos anteriores de pacificación no han llegado a dar el fruto deseado, los obispos contemplan la nueva situación «como oportunidad de construir la convivencia social entre todos desde la pluralidad legítima y democrática». «Todos los ciudadanos -añaden- estamos llamados a contribuir a crear un clima social en el que se aleje definitivamente de nuestras relaciones el recurso a la violencia».
En línea con el discurso de notas anteriores, los prelados apelan al papel de las instituciones y los partidos. «En estos momentos los gobernantes y representantes políticos, como servidores del bien común, tienen en sus manos la especial responsabilidad de conducir la construcción democrática de una sociedad justa y en paz para todos, respetando las legítimas diferencias», señalan en el documento, al tiempo que ofrecen su apoyo a esta «noble tarea». De hecho, recuerdan que, como pastores de la Iglesia, ya han participado entre otros ciudadanos, en el trabajo por la paz. Y lo hacen desde la convicción de que «la paz se presenta de un modo nuevo... como convivencia de todos los ciudadanos en una sociedad gobernada por la justicia, en la cual se realiza en lo posible, además, el bien para cada uno», según un texto del propio Benedicto XVI.
Los obispos de las diócesis vascas se refieren también a las víctimas. «Compartimos los sufrimientos acumulados a lo largo de una situación y un tiempo que han sido penosos para muchos y especialmente dolorosos para quienes aun hoy padecen más directamente las consecuencias irreparables de la violencia», afirman.
La reconciliación concentra la última reflexión del texto episcopal. «Estamos dispuestos a seguir promoviendo en la Iglesia y en la sociedad los servicios y las ayudas necesarias para sanar tan profundas heridas», aseguran al tiempo que instan a los creyentes a tomar parte activa en la «plena pacificación y reconciliación de nuestro pueblo», una tarea que que anticipan no será fácil: «Habremos de sembrar con delicadeza y paciencia en todos los ambientes la experiencia liberadora del perdón solicitado, ofrecido y recibido», finalizan.
Marcha a Arantzazu
El prelado de San Sebastián, Juan María Uriarte, comparecerá hoy ante los medios de comunicación para presentar la tradicional Marcha a Arantzazu, que se celebrará el próximo 8 de abril, víspera del Día de Ramos, con el lema 'Renovando nuestra comunidad'.
La Marcha a Arantzazu es una iniciativa de la diócesis de San Sebastián, que se convoca como una actividad en favor de la paz. En la rueda de prensa de hoy participará también Iñaki Beristain, franciscano del santuario guipuzcoano e impulsor de un Centro para la paz, dedicado a la investigación para la resolución de conflictos, y que se encuentra ubicado en el Gandiaga Topagunea, el antiguo seminario del recinto eclesial .