 EL MOMENTO DE LA NOCHE. Iraizoz se estira inútilmente para tratar de despejar el balón que daba al Athletic el agónico empate al final del descuento. / FOTOS: BERNARDO CORRAL, LUIS ÁNGEL GÓMEZ Y FERNANDO GÓMEZ |
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| LA FICHA |
1-1 Alineaciones
Athletic: Lafuente; Iraola, Luis Prieto, Lacruz, Amorebieta (Tiko, min. 60); Gurpegui, Orbaiz; Etxeberria (Dañobeitia, min. 78), Guerrero (Urzaiz, min. 70), Yeste; y Aduriz
Los goles
0-1: Minuto 38. Juanfran aprovecha un pase de Costa tras un grave fallo defensivo.
1-1: Minuto 95. En la última jugada, Yeste salva un punto de oro para el Athletic.
Árbitro
Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Amonestó a David García (m. 12), Orbaiz (m. 13), Etxeberria (m. 13), Sergio Sánchez (m. 19), Juanfran (m. 30), Amorebieta (m. 41), Aduriz (m. 45), Tiko (m. 83), Pandiani (m. 84) y Gurpegui (m. 87).
Incidencias
36.000 espectadores en San Mamés.
Estadística
ATHLETICESPANYOL
TIROS A PUERTA6/104/12
CÓRNERS22
JUGADAS DE ATAQUE100100
JUGADAS EN EL ÁREA14
FUERAS DE JUEGO12
FALTAS COMETIDAS2317
POSESIÓN53%47% |
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Yeste rescató un punto para el Athletic sobre la bocina. El único jugador afilado en ataque que tuvo anoche el equipo de Clemente anotó el empate pocos segundos antes de que se llegara al minuto 50 de la segunda parte de una forma impropia, con un remate con la derecha. Su disparo devuelve la moneda al Espanyol, que también había logrado agarrar en los últimos instantes en la ida un punto.
Fue un justo premio para el basauritarra. El Athletic, con más corazón que juego una vez más, necesitaba un líder para sacar adelante el partido y Yeste se presentó como voluntario. Es una misión que todos los entrenadores le han exigido. Sin embargo, es un hueco que ha dejado vacío. Esta temporada se ha limitado a firmar asistencias, sin tener apenas participación en los remates a gol. Al final terminó salvando al equipo con su segundo tanto de la temporada. En medio queda un agujero demasiado grande. No anotaba desde el arranque en Liga ante la Real Sociedad. Pero ciertamente la clave que explica el punto obtenido es Yeste, un jugador misterioso, difícil de tratar dentro y fuera de la cancha, y que vive con San Mamés una relación atormentada. Es capaz de irse en medio de una fuerte bronca, como le ha sucedido en varias ocasiones esta campaña, o como un héroe.
Su tanto llegó en los últimos segundos del descuento, en una jugada en la que los catalanes cometieron el error de no presionar a Iraola, que se presentó en el área y cedió a Yeste, quien resolvió con un disparo con su pierna mala. Esta vez el basauritarra se vio a sí mismo como el mariscal del equipo, con una visión global del campo de ataque. Rayó además a un gran nivel y firmó lo único peligroso que hicieron los rojiblancos en toda la noche, el penalti en el que Iraizoz le atropelló como un camión, una falta detenida por el navarro y el remate del empate.
El destino parece empeñado en que cada partido del Athletic en San Mamés sea en los últimos tiempos un asunto para cardiólogos. Ante el Villarreal se falló un penalti en el último instante, frente al Cádiz se marcó y anoche contra el Espanyol se arrancó en el último instante un punto que ahora es visto como un tesoro. Porque permite a los rojiblancos mantenerse dos puntos por encima del descenso y, además, porque les da ventaja en el 'goal-average' general, aunque no en el particular, con los de Lotina. Esta visto que ser socio del Athletic consiste esta temporada, sobre todo, en llegar a San Mamés con un corazón a prueba de bombas.
Emperrado en sufrir
Que el Athletic se emperra en sufrir quedó claro desde que en el minuto 33 Iraizoz cometió un penalti sobre Yeste. El salvador de la segunda vuelta, Aduriz, asumió la responsabilidad. Las sensaciones que transmitió durante su carrera no eran buenas. Dos paradinhas. Para colmo, se resbaló poco antes del golpeo e Iraizoz adivinó perfectamente su intención. No fue, sin embargo, un desenlace tan inesperado. Es el tercer penalti que falla el equipo de los cinco que ha lanzado.
Por si no fuera suficiente factura anímica, el Athletic se encontró con un gol al contragolpe del Espanyol inmediatamente después en una jugada en la que Juanfran sacó provecho de un despiste de Amorebieta.
Este tanto colocó a los rojiblancos ante un auténtica prueba de fuego. Clemente había optado por sacrificar a Urzaiz para jugar con Aduriz como punta y Guerrero de enganche. Su proyecto era alinear un equipo de velocidad para jugar a la contra. El entrenador quiso solventar esta dificultad en la segunda parte, con la salida al campo de Urzaiz. A partir de ese momento, los rojiblancos se dedicaron a colgar balones sobre el área catalana.
La única prioridad era recuperar la pelota con la mayor rapidez para hacerla llegar lo más rápidamente a posiciones de gol. Fue un ejercicio baldío porque los rojiblancos nunca pudieron encontrar a Urzaiz, un jugador devastador para los rivales cuando se le suministran balones en condiciones.
La formidable línea ofensiva del Espanyol bailaba con comodidad a los rojiblancos. Hasta que cometió un error, desentenderse de Iraola, quien penetró como un cuchillo en el área y buscó a Yeste. Esta vez no hubo reproches ni descalificaciones en San Mamés para el basauriatarra. Todo lo contrario. Se retiró como el héroe de la noche, como el autor de un gol que alivia al equipo y que le permite mantener al descenso a una distancia prudencial.