El triunfo sobre el Celta certificó la mejoría que ha experimentado el Alavés en la segunda vuelta. De continuar por el mismo sendero que en la primera, el equipo estaba condenado al descenso de categoría. Ahora, y aunque la lucha por la permanencia está que arde, mira de otro modo a su futuro más cercano.
Las estadísticas suelen ser muchas veces engañosas, pero también ayudan a aclarar situaciones y conceptos. Como dirían entrenadores y futbolistas, lo importante es que la pelota entre en la portería y si entra es sinónimo de que puedes puntuar. Y como el conjunto albiazul ha sido capaz de sumar 15 puntos en lo que va de segunda vuelta, se toma un corto respiro, ya que el duelo con el Espanyol está a la vuelta de la esquina.
La escuadra que ahora dirige el dúo Piterman-Luna, por tanto, ha cosechado los mismo puntos en diez encuentros que en las 19 primeras jornadas de la Liga.
Aquí no residen todos los argumentos del cambio de cara de los babazorros. Con los resultados de los tres enfrentamientos más recientes han igualado su mejor marca de la temporada, que se remonta a cuando Juan Carlos Oliva ocupaba el banquillo. Logró de forma consecutiva siete puntos entre las jornadas 21 y 23 -victorias sobre la Real Sociedad y Málaga y empate con el Getafe-, guarismos que ha repetido ahora frente al Sevilla, Cádiz y Celta.
Pero si es cuestión de manejar todos los aspectos del juego para explicar la trayectoria vitoriana, también hay que señalar que ante la escuadra gallega, por primera vez, mejoró en la segunda parte de un partido el resultado con el que se marchó al descanso. Sin olvidar que encadena dos encuentros seguidos sin encajar tanto alguno.
Clasificación
Olvidada parece, por tanto, aquella primera vuelta en la que todo salió mal al cuadro alavesista y que llevó a señalarle como uno de los claros candidatos a bajar.
Ahora y a falta de nueve jornadas para el final, el Alavés ha dado un pequeño salto en la tabla al colocarse en decimosexta posición con 30 puntos, empatado con el Athletic (15º) y el Betis (17º). Y es que, visto cómo está la parte baja de la clasificación, cualquier resultado positivo te lleva a subir puestos. La Real, con 28 puntos, se mete en descenso junto al Cádiz (26) y Málaga (22). Espanyol (14º) y Mallorca (13º) cuentan con un punto más que los albiazules y el Racing (12º), dos. El objetivo está claro. Si gana en Montjuic, superaría al Espanyol.