La policía francesa ha localizado esta tarde en una granja de Departamento de Lot alrededor de 700 kilos de explosivo que podría proceder de un robo cometido en diciembre por la organización terrorista ETA.
El explosivo, compuesto por polvo de aluminio, material empleado por ETA para la fabricación de amonal, se encontraba almacenado en casi cien garrafas que estaban envueltas en bolsas de plástico negro. Los paquetes habían sido ocultados en una granja de una localidad del Departamento de Lot, próxima al municipio de Gramat, donde el pasado día 5 dos etarras robaron las armas y los uniformes a dos agentes de la Gendarmería.
El hallazgo de las bolsas fue efectuado por el dueño de la granja que las encontró dentro de su propiedad y alertó a la Gendarmería. En las bolsas había varios paquetes de polvo de aluminio que, según las primeras impresiones de los servicios antiterroristas, podría proceder del robo cometido por ETA el 22 de diciembre en la localidad de Heudebouville. Este extremo está pendiente de que sea confirmado por los técnicos policiales.
Además del explosivo, en el recinto se han encontrado detonadores, temporizadores y otros efectos para la confección de artefactos.
El robo de Heudebouville fue cometido por dos hombres y una mujer armados con pistolas que, redujeron al personal de la empresa Radium Bronze y se apoderan de 1.290 kilos de polvo de aluminio. Esta es una sustancia que ETA viene empleando desde los años ochenta para fabricar sus propios explosivos, en especial el amonal y amosal.
Se sospecha que la ocultación de las bolsas en la granja puede estar relacionada con el episodio del pasado día 5 en Gramat. Ese día dos miembros de ETA armados con pistolas robaron las armas y los uniformes a dos agentes de la Gendarmería. Los militares habían ido a identificar a un individuo sospechoso que estaba junto a un Opel Zafiro en las cercanías de un Centro de Armamento del Ejército francés. Otro etarra sorprendió por detrás los agentes a los que arrebataron dos pistolas, un subfusil y los uniformes. Los policías fueron atados en un granero y abandonados.
En fuentes policiales se baraja la hipótesis de que la presencia de los dos etarras en la zona estuviera relacionada con el traslado del explosivo que ha sido localizado hoy y que, al protagonizar el incidente con los gendarmes, tuvieron que huir de manera precipitada dejando el material oculto en un lugar inadecuado.