Arvidas Macijauskas reclama momentos de felicidad sumido en la tristeza del banquillo. Y, quizás, recordar su pasado en Vilnius y en Vitoria en vísperas de un Lietuvos Rytas-TAU Cerámica le aporta los gramos suficientes de sonrisa para tratar de seguir adelante mientras madura el acierto de su decisión de acudir al llamado de la omnipotente NBA. El escolta lituano de New Orleans Hornets recordó ayer para EL CORREO su brillante trayectoria en ambos conjuntos, «mis equipos», recalca. «Creo que en este momento el TAU es mejor y ganará el partido, pero tengo claro que el Lietuvos luchará hasta el final», asegura.
Internet es el aliado casi diario con su pasado. «Sigo muy atento la ACB y la Euroliga, especialmente el Top 16 y los resultados de TAU y Lietuvos», confirma mientras rememora las cuatro temporadas que disfrutó jugando en Vilnius. «Desde luego que tengo grandes recuerdos, allí está mi pasado», admite. «Soy un jugador profesional pero no puedo olvidar mi origen», destaca mientras comienza a enumerar una larga lista de amigos con los que «me reúno cuando voy en verano a mi país, muchos jugadores, el propietario, el general mánager».
El meteórico ascenso a la élite baloncestística del Lietuvos -ganador de una Copa ULEB y dos ligas lituanas en apenas ocho años de existencia- exige una explicación. «Están en el buen camino desde el principio», sentencia Macijauskas. «Hace siete años entrenábamos y jugábamos en un pequeño gimnasio y nadie conocía a los jugadores», rememora. Pero la llegada del magnate Gedvdas Vainauskas obró el milagro. «Llegó con mucho dinero pero apostó por jóvenes jugadores, quizás entonces no muy buenos, pero jóvenes y ése fue su secreto», continúa el escolta. «Hay muchos equipos en Europa con dinero pero no apuestan por chicos jóvenes». Vainauskas consiguió «patrocinadores, un buen campo y, sobre todo, mucho dinero».
Una joya llamada Jasaitis
Cuestionado por el afamado y adinerado Vainauskas, mecenas del sueño Lietuvos Rytas, Arvidas Macijauskas elogia su poder. «Es un hombre muy importante y su periódico -llamado también 'Lietuvos Rytas'- es el primero de Lituania. Allí todo el mundo compra su diario, es el único», asevera mientras matiza que «también tiene televisiones y otros negocios».Vainauskas toma las decisiones. Compra jugadores y entrenadores con el fin de disputar el monopolio de la canasta instaurado históricamente en Kaunas.
Sobre la nueva joya lituana, Simas Jasaitis, el jugador de los Hornets destaca el talento y el físico de «mi gran amigo». «Es un gran jugador, buen atacante, gran defensor y tiene un físico espectacular», describe, al tiempo que le augura «un gran futuro si sigue trabajando. Es normal que todo el mundo hable ahora de él».
La última pregunta obligada. ¿Quién ganará hoy en el Siemens Arena? Medita la respuesta y lanza de tres. «Es difícil. Tengo grandes amigos en los dos equipos. Amo al Lietuvos y amo al TAU. Seré feliz gane quien gane». Triple limpio.