El presidente francés, Jacques Chirac, pidió ayer de nuevo a los sindicatos, como ya hizo en tres ocasiones la semana pasada, que acepten volver a la mesa de negociación y afronten de forma «constructiva» la posibilidad de mejorar los nuevos contratos flexibles para jóvenes. El jefe de Estado intentó así desactivar, antes de la reunión con todas las organizaciones estudiantiles y sindicales, una huelga general que parecía más que posible y que finalmente no fue convocada.
«El objetivo de los próximos días es abrir un diálogo constructivo y con confianza que pueda permitir mejorar los Contratos Primer Empleo (CPE)», declaró Chirac en el Elíseo, tras un encuentro con el rey Abdalá de Jordania.
«Confío en el espíritu de responsabilidad de las organizaciones de trabajadores y de los representantes juveniles para comprometerse con la vía de la efi- cacia y del sentido común», añadió el jefe del Estado. En opinión de Chirac, las protestas y la «inquietud» de una parte de la sociedad son «legítimas», pero «no deben conducir a la inacción sobre el paro de los jóvenes». Los sindicatos se niegan a negociar y exigen la suspensión, al menos temporal, de la medida.
Ante las dudas sobre un posible enfrentamiento entre el primer ministro, Dominique de Villepin, y el presidente, Chirac subrayó que aprueba la voluntad de diálogo del jefe del Gobierno. Sin embargo, el Ejecutivo elaboró la medida sin consultar ni a patronal ni a sindicatos y sólo ha aceptado dialogar una vez que la ley ha sido votada.