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Martes, 21 de marzo de 2006
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ECONOMÍA
ANÁLISIS
Sonora bofetada
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De momento, Bruselas aguanta el tipo y acepta el reto. El Gobierno español, encelado de forma aparatosa en la defensa de la OPA sobre Endesa lanzada por Gas Natural, se ha mostrado displicente, por no decir que hiriente, con las autoridades europeas. A la petición de información respondió con evasivas y a la oferta de defensa contestó con desprecio. La Comisión Europea dice ahora que si no quiere presentar sus alegaciones considerará que no tiene nada que aducir en su defensa; y que, cuando lo haga, quizás sea demasiado tarde.

El problema no afecta al fondo de la cuestión porque Bruselas no tiene los medios necesarios para impedir las actuaciones díscolas de sus miembros nacionales. Además, no corren tiempos favorables para la construcción europea, atascada por los fracasos de la Constitución y enfangada hasta la inacción en éste complejo sector del mercado único de la energía, en donde se agolpan los expedientes sensibles. Por eso, la OPA de Gas Natural seguirá su camino y la oferta de E.on permanecerá enfrentada a la férrea e indisimulada oposición del Gobierno. Si Solbes, que ha sido comisario europeo y ha defendido lo que ahora se vulnera, mira para otro lado y silba distraído, ¿qué no hará Montilla, que tiene un interés concreto en la operación y que cuenta con el apoyo de un Zapatero que muestra un orgullo hasta ahora desconocido?

El problema no es de fondo, pero sí de imagen. Con Bruselas se puede discrepar y a veces es casi inevitable enfrentarse; pero el Gobierno se ha comportado aquí con aquí con una altivez inconveniente y ha provocado un desplante gratuito.

Una de las claves fundamentales de la acción exterior del Gobierno fue alejarse de Estados Unidos para acercarse a la vieja Europa. Ahora comprobamos que no quería darle un beso cariñoso, sino asestarle una sonora bofetada.



Vocento
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