-¿Qué debe hacer alguien cuando percibe que está deprimida?
-El primer paso es asumir lo que ocurre para, luego, buscar ayuda sin avergonzarse.
-¿Es posible sufrir esta enfermedad sin saberlo?
-Sí. La mayoría de los episodios de depresión no se diagnostica nunca. O, si no, se hace muy tarde, años después del primer ataque.
-¿Cómo se explica eso?
-Hay una forma grave de depresión que se parece a la demencia y acompaña a otras enfermedades como el Parkinson. Los pacientes tienen problemas de concentración y de memoria, pero no manifiestan tristeza o dificultad para experimentar placer.
-¿Y al margen de estos casos?
-También es difícil el diagnóstico, porque quienes padecen la enfermedad se sienten desesperanzados y culpables. Creen que merecen su sufrimiento y no tienen expectativas de aliviarse. No buscan ayuda médica ni acuden al psiquiatra.
-¿Es siempre necesario?
-No. La mayoría de los episodios terminan espontáneamente, y hay personas que tienen sólo un ataque depresivo y jamás vuelven a experimentar otro. No obstante, es importante erradicar la enfermedad y solucionar el problema a fondo para prevenir las recaídas y los efectos corporales nocivos. La medicación y la psicoterapia son los mejores tratamientos, y lo más recomendable es consultar a un médico desde el comienzo.