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Domingo, 19 de marzo de 2006
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VIZCAYA
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Un conductor reclama a los padres de un menor muerto en atropello los daños en su coche
El joven durangués se saltó un stop con su bici y fue arrollado por un coche que circulaba con exceso de velocidad en Haro
Un conductor reclama a los padres de un menor muerto en atropello los daños en su coche
Enaitz Iriondo. / EL CORREO
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Un conductor reclama 20.000 euros a los padres de un menor vizcaíno que murió atropellado junto a un camping de Haro (La Rioja) en el verano de 2004, por los daños que le provocó en su coche el accidente. El adolescente, vecino de Durango de 17 años, iba en bicicleta por un camino rural y cruzó la carretera tras saltarse un 'stop', momento en el que fue arrollado por el automovilista, que circulaba a más de 110 kilómetros por hora en un tramo con velocidad limitada a 90, según señala el atestado de la Guardia Civil. Cada una de las partes asumió su culpa y los seguros llegaron a un acuerdo por la vía administrativa, indica la familia de la víctima.

Ahora, un año y medio después, los padres de Enaitz Iriondo y su compañía aseguradora han sido citados por el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Haro para que hagan frente a 20.000 euros por los daños en el vehículo como tutores del menor y, por tanto, responsables civiles subsidiarios. «Es cruel que la Justicia permita esto», considera Rosa María, madre de Enaitz, «pero estoy decidida a llegar hasta los tribunales. Me siento obligada a dejar limpio el nombre de mi hijo».

«Un mazazo»

La muerte del joven les dejó «desolados». Intentaron recurrir a la jurisdicción penal, pero «sólo teníamos tres días para reaccionar», afirma la mujer, y el caso se archivó. Ahora, han recibido la carta del juzgado «un mazazo». «Estas cosas te acaban de hundir. Tú estás queriendo ver la luz por tu otra hija, pero... no te dejan», se duele. Desde que ocurrió, el 26 de agosto de 2004, el recuerdo de Enaitz vive en el camping de Castañares, donde los Iriondo Trinidad veranean desde hace años.

Aquel trágico día, el joven regresaba a la tienda de campaña en bici después de haber estado en el pueblo, situado a dos kilómetros, con sus amigos «y unas chicas». Se le había hecho de noche -era la una de la madrugada-, y no llevaba ni casco, ni chaleco reflectante, y tampoco encendió el foco delantero de la 'BH', según recoge el atestado que elaboró la Guardia Civil.

«Yo no exculpo a mi hijo, pero tampoco voy a permitir que le culpen a él de todo. Que no me comparen un coche con una bici. Si fuera como ellos lo cuentan, habría sido un intento de suicidio, y mi hijo tenía muchas ganas de vivir», se desahoga la madre.

El camino discurría paralelo a la carretera secundaria LR-111 y Enaitz «no respetó la prioridad de paso de otro vehículo que circulaba por la vía preferente». Cuando el conductor del 'Audi A8' se percató de su presencia en la calzada ya era demasiado tarde. «Las huellas de la frenada estuvieron allí meses», recuerda Rosa María.

Según denuncia el dueño del turismo, sufrió desperfectos valorados en casi 14.000 euros. Además, pide otros 6.000 euros por el tiempo en que ha tenido que utilizar otro coche sustituto para trabajar porque el seguro aún no lo ha reparado. Los padres de Enaitz tienen 20 días para contestar a la citación judicial.



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