El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha calificado hoy el asalto del Ejército israelí a la prisión de Jericó y el arresto de "destacados presos" como un "delito imperdonable". Abás, que anticipó su regreso de una gira por Europa a raíz de la violenta irrupción israelí en la prisión de Jericó, ha visitado hoy el pueblo de Jericó y la cárcel de la Mukata, sede de la gobernación de ese distrito cisjordano.
Bajo amenaza de destruir el penal si no se entregaban, el ejército israelí detuvo ayer al líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), Ahmed Saadat, autor intelectual del asesinato del ministro de Turismo de Israel Rejabam Zeevi en 2002, y a un funcionario de la ANP, Fuad Shúbaki, a quien se responsabiliza de contrabando de armas.
Abu Mazen, como también es conocido el presidente de la ANP, ha dicho a los corresponsales de prensa que lo acompañaban por su recorrido que el asalto militar "es un delito roñoso que no será perdonado, una humillación para el pueblo palestino y una violación de todos los acuerdos", y ha agregado que el encarcelamiento de Saadat y de los demás en Israel "no es legal".
Las autoridades israelíes han justificado la operación por el temor a que los palestinos le liberaran en violación del acuerdo por el cual la ANP, entonces presidida por Yaser Arafat, encarceló al líder del FPLP en Jericó, gracias a una mediación del Reino Unido y de Estados Unidos, en vez de entregarlo a Israel, que lo reclamaba para juzgarlo. Entre los presos del FPLP, ahora en poder de Israel, se hallaban también los autores del asesinato del ministro israelí.
EE.UU. y el Reino Unido contaban con emisarios en la prisión de Jericó y constituían la garantía para los israelíes de que Saadat y los demás palestinos buscados no saldrían en libertad. Esos funcionarios abandonaron el penal con el argumento de que corrían peligro, y lo hicieron antes de la operación militar israelí. El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás), encargado de formar el nuevo gobierno palestino después de triunfar en las elecciones legislativas del 25 de enero, anunció la liberación de los presos de Jericó cuando asumiera el poder.
El FPLP ha sido la primera organización dispuesta a formar parte de una coalición con el primer ministro designado de Hamás, Ismail Hanyie, quien designó a una representante de esa facción marxista, Hadida al Jarar, como titular de Asuntos Femeninos. La ministra israelí de Justicia, Tsipi Livni, ha declarado hoy a la radio de las Fuerzas Armadas, Galei Tsahal, que los palestinos apresados en Jericó "permanecerán largo tiempo con nosotros".
La Policía eleva el nivel de alerta en las zonas fronterizas
A lo largo de hoy, la Policía israelí ha elevado el nivel de alerta de sus fuerzas en todas las zonas fronterizas, ante el temor de un atentado palestino en represalia por la detención del líder del FPLP, ha causado gran indignación entre las milicias de Cisjordania y Gaza, que han jurado vengarse. Por el momento, tan sólo se ha registrado el habitual lanzamiento de cohetes Al Kasam desde la franja de Gaza, que no ha causado víctimas ni daños materiales.
Al respecto, el comandante en jefe de la Policía israelí, Moshé Karadi, ha dado la orden de reforzar la vigilancia en la frontera con ambas zonas, y también de intensificar las patrullas por las ciudades y centros urbanos, según un portavoz de ese cuerpo de seguridad. La alerta es especialmente alta en Jerusalén, donde hoy se celebra el tradicional festival del Purim, una fiesta judía en la que niños y adultos salen a las calles disfrazados, lo que hace más difícil la localización de un posible atacante.
Por su parte, el Ejército israelí ha continuado esta madrugada las redadas en Cisjordania y ha detenido a 12 milicianos de varios grupos, entre ellos a algunos del FPLP, según fuentes castrenses. Mientras, en Gaza, las fuerzas de seguridad palestinas continúan los esfuerzos para liberar a varios extranjeros que aún permanecen secuestrados.
Las fuerzas de seguridad palestinas buscan a los secuestrados
Respecto a los ciudadanos extranjeros secuestrados ayer en los territorios de Gaza y de Cisjordania, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Philippe Douste-Blazy, ha confirmado la liberación hoy de dos periodistas franceses y ha pedido calma para que la situación en los Territorios palestinos "no degenere". Se trata de Caroline Laurent de la revista Elle y del fotógrafo Alfred Yaghobzadeh,k de la agencia Sipa, retenidos desde ayer por un grupo de hombres que irrumpió en el hotel de Gaza donde estaban alojados mientras hacían un reportaje.
"Me alegro por su liberación, que sigue a la de nuestras dos compatriotas que trabajaban para Médicos del Mundo, ocurrida anoche", ha manifestado Douste-Blazy en un comunicado, en el que ha rendido homenaje a todos quienes han contribuido al fin del cautiverio de esos cuatro franceses secuestrados. El jefe de la diplomacia francesa ha renovado su llamamiento a "la calma y la contención", para que "la situación en los Territorios palestinos no degenere". "Interesa a todos, tanto a israelíes como a palestinos, que se restaure un clima de paz y de estabilidad en los Territorios", ha añadido, antes de afirmar que "Francia y la Unión Europea continuarán trabajando a favor de ese objetivo".
Desde la tarde de ayer, milicianos del FPLP respondieron al asalto con el secuestro de extranjeros, en varios casos durante pocas horas, y la policía palestina cree que aún mantienen cautivas entre seis y ocho personas. En total, al menos once extranjeros fueron secuestrados, de los cuales, aparte de los dos periodistas franceses que han sido hoy puestos en libertad, dos australianos, un suizo y un estadounidense fueron liberados ayer mismo, así como las dos cooperantes francesas.
El asalto israelí a la cárcel provocó, además, actos de violencia y manifestaciones de protesta en Gaza y Cisjordania.