Setenta y tres de las obras que Picasso realizó en el Castillo Grimaldi de Antibes durante el verano de 1946 pueden verse desde ayer, por primera vez fuera de Francia, en el Museo Picasso de Málaga. La estrecha colaboración entre los museos de Antibes, Barcelona y Málaga, así como la remodelación del castillo, que es sede permanente de esta colección, han hecho posible que un Picasso pletórico, lleno de vida y entusiasta vuelva su ciudad natal. Entre las joyas de esta exposición, que posteriormente viajará a Barcelona, se encuentra 'La alegría de vivir', considerada obra clave de esta etapa.
'Los Picassos de Antibes' estará abierta al público hasta el próximo 11 de junio. Al acto asistieron, entre otros, la consejera de cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres, Christine y Bernard Ruíz- Picasso, así como los directores de los tres museos Picasso con sedes en ciudades mediterráneas, fruto de cuya estrecha colaboración ha sido posible esta muestra. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, no pudo asistir a la presentación por motivos de salud.
El director del Museo Picasso Málaga, Bernardo Laniado-Romero destacaba la importancia de la muestra por «la coherencia absoluta del conjunto» y el hecho de ser una «exposición inédita en nuestro país». A esto ha contribuido que el Castillo Grimaldi de Antibes, sede permanente de la colección, vaya a estar 18 meses cerrado por reformas, señaló el director de la institución francesa Jean-Louis Andral.
El taller del castillo
La colección que visita Málaga fue gestada por Picasso en 1946. En aquella fecha el pintor recibió la propuesta de utilizar una de las grandes salas del castillo de Antibes como taller, algo que le entusiasmó y que tomó como una aventura. El resultado fue una serie de pinturas y dibujos realizados sobre soportes muy poco usuales debido a la escasez de materiales tras la Segunda Guerra Mundial.
A estos trabajos el artista añadiría más tarde esculturas, obra gráfica y cerámica. Todo esto conforma el origen del que sería el primer museo de Francia consagrado al artista, oficialmente inaugurado en 1966 como Museo Picasso.
Entre la selección de obras que han viajado hasta Málaga figuran los murales 'La alegría de vivir', 'El comedor de erizos', ambos de 1946, y la imponente escultura 'Cabeza de mujer con moño', de 1932. En total, 73 piezas entre lienzos, planchas de fibrocementos, dibujos, esculturas y cerámicas, que muestran una etapa espléndida en la producción picassiana.Un gran número de estas piezas nunca han sido expuestas fuera del castillo de Grimaldi, en el que Picasso las creó durante el verano de 1946.
'La alegría de vivir', una obra desenfadada y fresca, es un óleo sobre fibrocemento en el que la 'ninfa' Françoise Gilot, compañera del pintor en aquel momento de su vida, baila con centauros y faunos juguetones que tocan la flauta doble de los griegos.
Tras su paso por Málaga la muestra viajará al Museu Picasso de Barcelona, al Palazzo Grassi de Venecia y al Graphikmuseum Pablo Picasso, de Münster (Alemania).