Terroristas marroquíes residentes en Bélgica participaron activamente en la preparación del 11-M. Así lo desvelan los informes remitidos recientemente por la policía belga a las autoridades españolas y que apuntan a que una célula local del Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM) estaba al tanto de la masacre y sirvió de enlace entre diferentes 'yihadistas'.
Las comisiones rogatorias contestadas por Bruselas señalan un nombre por encima del resto: Lahoussine El Haski, un marroquí de 30 años detenido poco después del 11-M y al que la Policía belga considera el verdadero jefe del GICM en Europa. Hasta ahora, la Comisaría General de Información situaba en este lugar a su hermano, Hassan El Haski, detenido en Tenerife en diciembre de 2004 y procesado en el sumario de la masacre de los trenes.Según los investigadores del Benelux, los nexos de Lahoussine El Haski y sus acólitos con el 11-M son numerosos. El primero es que el detenido en Bélgica fue durante meses el jefe directo del también marroquí Youssef Belhadj, más conocido como 'Abu Dujan Al Afgani', el denominado «portavoz de Al-Qaida en Europa», y cuyo nombre invocaron los terroristas que reivindicaron los atentados de Madrid en la cinta de vídeo encontrada el 13 de marzo junto a la mezquita de la M-30 de Madrid. 'Abu Dujan' fue detenido el 1 de febrero de 2005 y entregado a España en abril del año pasado.
Los informes confidenciales de la Policía Belga aseguran además que cuando fueron detenidos Abdelkader Hakimi y Mustafá Louani, dos de los hombres de confianza de Lahoussine El Haski, tenían en sus teléfonos móviles el nombre en clave de 'Abu Dujan'.