El Correo Digital
Lunes, 6 de marzo de 2006
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GUIPÚZCOA
DEPORTES GUIPÚZCOA
Al Eibar se le volvió a escapar la victoria ante el Málaga B, un equipo al que no ha derrotado nunca. Ayer empató en Ipurúa, donde los entrenados por Roberto Olabe iban ganando hasta que Bosselli logró la igualada (1-1) en el tiempo de descuento (m. 92). Los azulgranas se quedaron sin dos puntos ante un colista que le sorprendió, un nuevo jarro de agua fría para un equipo que sigue en puestos de descenso y que volvió a desaprovechar una buena oportunidad para acercarse a los puestos de permanencia.
El Eibar ha sumado ya varios empates con sabor a derrota, pero este, al menos en el momento en el que el remate de Boselli, delantero del Málaga B, traspasó la línea de gol, fue tan doloroso como le debe resultar a un toro cuando le clavan la puntilla. El cuadro armero no está muerto, pero sí herido. «Es nuestro sino», dijo el entrenador azulgrana, Roberto Olabe, quien, sin embargo, se resiste a resignarse. Mientras hay vida hay esperanza y a eso se aferra el técnico vitoriano. A eso, y a las buenas vibraciones que mostró el equipo en la primera parte, en la que consiguió un golazo por medio de Juan Domínguez y en la que volvió a fallar un nuevo penalti, el cuarto de la temporada.
Al estilo del mejor político, el preparador del Málaga B, Francisco 'Lobo' Carrasco habló mucho sin decir casi nada y entre sus frases se desprende algo así como que el Málaga B juega muy bien al fútbol, pero que el Eibar no le dejó demostrarlo. «Era un partido especial en un campo angosto, en el que era difícil moverse, y nosotros hacemos un fútbol abierto, ancho. El Eibar ha intentado poner en el campo sus mejores armas y el punto, pese a todo lo que se ha visto, nos deja mal porque veníamos a por los tres. El Eibar ha hecho cosas bastante bien y nos ha impedido hacer nuestro fútbol. Tenemos que seguir mejorando porque no me gusta que lleguemos a situaciones en la que el adversario nos pueda llegar a dominar. Nos gusta tener el balón e imponernos. Era complicadísimo, porque el Eibar ha trabajado bien en la presión hasta que con la entrada de Abel hemos encontrado salida de balón».

Vocento