El Centro para la Gripe en los laboratorios creados por el Consejo Británico de Investigación Médica en el norte de Londres es un punto de referencia de la comunidad científica internacional ante la extensión de la gripe aviar. Su director, Alan Hay, responde en esta entrevista a algunas interrogantes del presente.
-Se ha extendido la idea de que una pandemia de gripe humana transmitida por las aves es inevitable. ¿Realmente lo es?
-Lo que prácticamente todos los virólogos de la gripe consideramos inevitable es una nueva pandemia de gripe. Lo que no sabemos es qué virus será el responsable. O sea, que cuando decimos que es inevitable no nos estamos refiriendo al H5N1. No sabemos si el virus de la gripe aviar la causará. Esa pandemia no es, desde luego, inevitable.
-¿Podría ocurrir ahora algo parecido a lo que sucedió hace dos o tres años con la alarma sobre el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS), que tuvo efectos limitados?
-Existe la posibilidad de que tenga ese nivel intermedio de transmisión comparado con las gripes humanas normales. Pero hemos visto tres pandemias en el último siglo causadas por tres diferentes subtipos de virus de la gripe con capacidad para extenderse rápidamente entre la población. Lo que no teníamos antes de la experiencia del SRAS es la capacidad de pensar en un escenario de contención rápida del virus.
-¿Por qué es inevitable una pandemia de gripe?
-Porque vemos la aparición de pandemias, que no fueron identificadas entonces como gripe, en los registros históricos. El primer virus sólo fue identificado en los años treinta. La historia nos muestra que se dan las circunstancias para una pandemia, que ha ocurrido intermitentemente durante siglos. Pero no sabemos qué agente la causará. Hay muchos virus en los pájaros, especialmente los acuáticos, y en su inmensa mayoría no infectan a las personas, a los mamíferos o a otras especies de pájaros. Sólo ocasionalmente logran romper la barrera de las especies y causar epidemias, a menudo locales entre animales, o establecerse, como lo han hecho en caballos, cerdos o en la población humana. Son realmente eventos poco frecuentes y no se puede pronosticar ni el agente ni la naturaleza de la infección.
«Un virus asqueroso»
-¿Pero cuáles son las razones materiales que le llevan a decir que la pandemia de gripe es inevitable? Usted parece decir que ocurrirá porque ha ocurrido en el pasado.
-Han ocurrido tres pandemias en el pasado reciente. Sabemos cómo ocurrieron, qué virus las causaron y no tenemos razones para pensar que no ocurrirá de nuevo. Por eso los preparativos actuales tienen dos vertientes. Por un lado, para la próxima pandemia. Por otro, se trabaja con urgencia por el potencial del virus aviar H5N1 de causarla y por la virulencia patogénica de ese virus cuando infecta a las personas. Se han confirmado pocas infecciones humanas, unas 180, pero más de la mitad han sido letales. Es un virus muy asqueroso. Hay un contraste con lo que ocurrió con el H7N7 en Holanda, en 2003, un virus en los pollos. Se documentaron noventa casos de infección humana, pero en su mayoría las consecuencias eran moderadas (conjuntivitis) y sólo se produjo la muerte de un veterinario. Y apenas hubo noticias sobre aquel brote. Ahora, la preocupación no es sólo sobre la gripe sino sobre la virulencia de este virus H5N1 y la extensión por varios continentes. Vemos ya el avance de una panzootia, de una pandemia entre la población aviar.
Tres pandemias
-Usted menciona las tres pandemias del siglo XX, que se asignan a virus originalmente aviares. ¿Cuáles son los factores comunes con la situación presente?
-Hay dos tipos de virus de la gripe, A y B. Los B son sólo humanos, causan epidemias todos los años, circulan regularmente. Los A son básicamente virus de pájaros. Hay una gran variedad y solamente unos cuantos se han estabilizado en poblaciones animales, sean caballos, cerdos o humanos. Actualmente circulan entre la población humana dos subtipos de virus A, el H1N1 y el H3N2. El H1N1 surgió en la gripe española de 1918-19, que se cree que se basa en el salto de la barrera de las especies de un virus aviar. Lo que ocurrió en 1957 es que ese virus, el H1N1,se mezcló con un virus aviar y adquirió tres nuevos genes, dos de los cuales eran el H y el N y se convirtió en el H2N2. Como la población no tiene inmunización contra ese tipo de virus, causó una pandemia, a diferencia de los virus recurrentes para los que la población ha desarrollado sus defensas. En 1968, ocurrió otra combinación. El H2N2 que circulaba desde 1957 se mezcló de nuevo con un virus aviar y adquirió dos nuevos genes, uno de los cuales era el componente H3, y se convirtió en el virus H3N2. De nuevo la población no tenía defensa y se extendió como un fuego salvaje por todo el mundo. La única diferencia entre 1957 y 1968 y lo que ocurrió en 1918 es que el impacto fue mucho menor. La de 1918 fue una pandemia devastadora.
-En su descripción detalla los procesos de mutación de los virus, la recombinación genética o adaptación. ¿Depende nuestra capacidad de respuesta del tipo de mutación que ha dado origen al virus?
-No. En todos los casos estos virus pueden extenderse muy rápidamente y no tienes mucho tiempo desde el momento en el que ves el nacimiento de la pandemia. Vemos cómo variantes de estos virus se extienden por el mundo en seis meses: una vez que ha ocurrido no tienes manera de pararlos.
-De todos los casos que usted ha analizado hasta ahora, ¿es lo ocurrido en Turquía lo más preocupante?
-Había alguna variación, pero lo que no sabemos es la importancia de esas diferencias. Lo que hemos observado en los dos últimos meses, cuando personas han sido infectadas en Turquía e Irak, es que no existe evidencia de que esos virus tengan una mayor capacidad de provocar una infección humana que los que han circulado en los países del este de Asia. Hay variaciones geográficas y estamos muy interesados en entender esas diferencias.
Estrategias de defensa
-¿Hay algún indicio de que esas variaciones los hacen más efectivos para la transmisión humana?
-Esa es la cuestión. Hay indicios, pero eso no significa que entiendas completamente el significado de esas mutaciones, que pueden tener diferentes efectos si ocurren en otro virus. Lo que está siempre en la mente cuando se ve un grupo de casos es si se deben a la transmisión humana. La inmensa mayoría de los casos se han producido por la proximidad con aves infectadas. Lo que sabemos es que el virus no se transmite fácilmente entre personas, como tampoco ocurre entre aves y personas cuando no se está en esa situación de proximidad.
-¿Cómo valora el estado de preparación de nuestras sociedades ante la pandemia? Diferentes gobiernos optan por diferentes soluciones. Canadá adquiere vacunas. Reino Unido almacena millones de dosis de 'Tamiflu'. España tiene 140.000 dosis y piensa comprar más.
-La preparación alcanza a muy diferentes niveles. Una parte es la primera línea de defensa, tener los fármacos a mano mientras la vacuna no esté disponible. El método fundamental para combatir la gripe es la vacunación. Algunos países han almacenado una contra el H5 para el personal en los servicios fundamentales de emergencia. Pero no tendremos enormes cantidades de vacunas antes de la pandemia porque no sabemos qué virus será el agente responsable.