Sus respuestas le delatan. Es tímido, parco en palabras, aún joven. Pero en el campo, Jesús Navas es todo desparpajo. Después de un complicado inicio de campaña -abandonó la concentración de pretemporada por una crisis de ansiedad- ha regresado. Es el jugador que maravilló a todos con su velocidad por la banda derecha.
-Parece que vuelve a ser usted mismo.
-Sí. No me estaban saliendo las cosas a pesar de que no me encontraba mal. Estaba tranquilo porque entrenaba bien. Pero sí es verdad que, poco a poco, lo estaba haciendo mejor a pesar del último partido en Montjuic.
-¿Qué ha cambiado en el último mes para que todo salga mejor?
-El trabajo del equipo. Y también, a base de querer mejorar, las cosas salen mejor.
-¿Temió en algún momento estancarse en su evolución?
-No sé. Estoy haciendo bien las cosas. Aún me queda mucho fútbol y tengo que tomarme cada cosa en su momento preciso.
-¿Siente que va todo demasiado rápido?
-Al principio, cuando debuté, sí. Pero todas las cosas tienen su momento y todo lo que me está pasando es para mejorar.
-¿La afición le ha exigido demasiado?
-Está claro que cada año que pasa me van a exigir más. Ya no es el primer año de canterano que tuve. Y más este año después de la pasada temporada tan buena que hice. Ahora me exigen mucho más.
-Es algo habitual que a la gente de casa se le 'vigile' más.
-También porque somos jugadores que venimos desde abajo y que la afición quiere que todo le vaya mejor y que triunfe en el Sevilla porque somos gente de la casa.
-Pero usted asume con naturalidad esta exigencia.
-Hay que tomarlo con tranquilidad.
-¿Quedan rescoldos en el vestuario del 'palo' que les dio el Espanyol?
-Nos hizo daño. Pero ya hemos desconectado.
-¿Y qué fallos les ha dicho su técnico que cometieron? ¿Qué mensaje les ha transmitido?
-Que pensáramos en el siguiente partido para así olvidar con una victoria lo que nos ocurrió contra el Espanyol.
-Ha sido sólo un borrón en la trayectoria del Sevilla.
-Por eso hay que pensar que las cosas no se han hecho mal. El encuentro del otro día fue sólo un pequeño fallo.
-Este partido será especial porque, para muchos, su mejor actuación de la temporada fue en San Mamés.
-Fue un partido completo. Un campo muy bonito, donde había ya marcado un gol la pasada temporada. Todo salió muy bien.
-Volvió loca a la defensa y provocó la expulsión de Tarantino.
-Sí. Fue un gran partido. Aunque aquí en mi estadio también he hecho partidos muy buenos. Pero tengo que reconocer que el de Bilbao fue uno de los mejores.
-¿Extraña la situación del Athletic?
-Este año hay varios equipos como el Betis y como el Athletic que están abajo y que suelen estar siempre más o menos en posiciones más aliviadas. Sí que extraña.
-¿Cómo les espera, cerrados atrás?... Aunque lo que parece claro es que buscan evitar sus internadas.
-Está claro que vendrán a hacer su partido, pero a medida que transcurra el tiempo se la van a tener que jugar.
«Un poco de mejoría»
-¿El Sevilla se puede aprovechar de la necesidad bilbaína?
-Sí, porque tienen que ganar como sea para salir. Pero nosotros también tenemos que hacer lo mismo si queremos luchar por algo importante.
-Y 18 partidos más tarde. ¿Cómo ve a los de Clemente?
-He notado un poco de mejoría. Están poniendo lo máximo para salir. Por eso, te he dicho que va a ser un partido muy trabajado.
-¿Desde fuera confía en la salvación de su rival?
-Sí. Creo que son uno de los equipos que pueden salir de ahí abajo si trabajan para conseguirlo.
-Quizá el problema es que tienen mucha gente que no está acostumbrada a estar ahí abajo.
-Pero están poniendo mucha ilusión. Y el Athletic saldrá de ahí abajo por la ilusión y el trabajo.
-¿Y el Betis?
-(Ríe). No lo sé. Yo sólo creo que el Athletic puede ser uno de los que salga de ahí y ya veremos lo que ocurre al final de Liga.