La renta variable española no pudo aguantar la presión y los inversores decidieron optar por recoger los beneficios generados en las últimas sesiones. El Ibex-35, el principal selectivo de la Bolsa española, se dejó un 0,78%. Salvó los 11.800 puntos, pero por poco: cerró en los 11.809,60 puntos. En el resto de los mercados europeos, las pérdidas se generalizaron a partir de media sesión, cuando el Banco Central Europeo (BCE) decidió subir los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta el 2,5%, lo que supone el segundo incremento desde diciembre y el primero de este año. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, justificó esta decisión por los mayores riesgos de inflación previstos para 2006 y 2007. El Banco Central Europeo también elevó sus previsiones de crecimiento para la zona euro hasta el 2,1%, frente al 1,9% de diciembre pasado.
El petróleo experimentó la tercera sesión consecutiva de subidas. El barril de Brent se encareció 1,5 dólares. Al cierre de la sesión rozaba los 62 dólares.
A Repsol YPF le benefició el aumento del precio del crudo y fue el único de los grandes valores que cerró con ganancias. Sus títulos ganaron un 1,06%, hasta los 23,80 euros. Unión Fenosa protagonizó las ganancias más voluminosas del índice. Sus acciones subieron un 2,95%, hasta los 33,10 euros. La oferta pública de adquisición presentada por el grupo ACS sobre el 10% del capital de la eléctrica concluyó con éxito.