Llegó a Moscú un frío día de septiembre de 2003. Permaneció dos años, tiempo más que suficiente para conocer la ciudad, el club y ganarse un hueco en el corazón de la altiva hinchada local. Por su calidad individual y su liderazgo. No en vano, siempre encabezó la estadística anotadora del antiguo buque insignia deportivo del ejército soviético.
Ahora, Marcus Brown defiende la camiseta del Unicaja Málaga. Un día antes de que su antiguo club se vea las caras con el subversivo que le cerró las puertas de la pasada Euroliga, este 'matador' de inmenso currículo analiza a la escuadra rusa. Reconoce que la actual plantilla despierta menos halagos, pero avisa de que conserva la misma ambición. Éste es el CSKA radiografiado por un 'ex' de primera categoría.
EL EQUIPO
Andersen, la estrella, es baja
«Conservan su columna vertebral»
Ettore Messina y los jugadores Langdon, Smodis, Vanterpool y Van den Spiegel son las caras nuevas del campeón ruso. A pesar de la importantísima ausencia de David Andersen, lesionado grave en una rodilla, Brown advierte. «Sigue siendo un buen equipo. Tal vez con menos relumbrón que antaño, pero igual de fuerte», sostiene.
«No hay que olvidar que conserva gran parte de la columna vertebral de temporadas anteriores. Ahí siguen Papaloukas, Holden, Andersen, aunque ahora esté lesionado...», prosigue el escolta cajista. «Han incorporado caras nuevas, pero muy experimentadas. Y siguen moviéndose muy bien en el mercado gracias a su capacidad económica. Mira cómo han suplido con Van den Spiegel el hueco dejado por David (Andersen)», puntualiza.
LA ESTRUCTURA
Una de las canteras más fértiles
«Al jugador nunca le falta de nada»
El CSKA cuenta con profundas raíces, merced a su tradición y a su economía. «Se trata de un club profesional, con una buena y sólida estructura». Su equipo junior es de los más laureados del continente. El año pasado arrasó allá por donde pasó. Tiene cuatro cedidos que podrían jugar en cualquier equipo de la ACB. Y Messina, por dar otra pincelada, está arropado por un cuerpo técnico de ocho personas.
«No hay que olvidar su larga tradición y su bien ganado prestigio», dice Brown. Aunque, eso sí, la idea de su presidente, Sergey Kushchenko, pasa por una incorporación progresiva de valores nacionales. De ahí que el trabajo con la cantera se haya incrementado. «Con una filosofía u otra, siempre será un equipo poderoso», considera el escolta. El club mima a los miembros de la primera plantilla. Privilegiados, viven en una urbanización de revista. «Al jugador nunca le falta de nada».
EUROLIGA
No aparece en las quinielas
«El equipo va a lo suyo»
Pese a haber desaparecido de casi todas las quinielas por el cetro europeo, el CSKA sueña con dar la campanada este año. Brown lo sabe de buena tinta, puesto que suele charlar con Andersen. «Es cierto que esta temporada no despierta tanta atención ni se lleva todos los titulares. Pero eso, a un equipo no le tiene que importar», certifica. «No puedes creerte todo lo que dice la gente sobre quién es favorito y quién no lo es».
AFÁN DE REVANCHA
El TAU le ganó en la última 'Final Four'
«Son profesionales, pero algo hay»
El Baskonia rasgó el curso pasado la ilusión del CSKA, gran favorito al título entonces. Esa herida sigue en carne viva. El base Zakhar Pashutin manifestó ayer que «queremos tomar revancha». Brown, no obstante, suaviza el comentario. «Los jugadores son profesionales, pero algo hay».
Aún así vaticina un encuentro muy reñido. «El TAU es un equipo muy fuerte. Ambos son candidatos a llegar a Praga, como la mayoría a estas alturas del Top 16», esgrime para evitar dar un resultado. «Es que estoy muy centrado en el Barça, nuestro próximo rival», se excusa socarrón.