Un informe sobre acústica encargado por la empresa maderera Inama S. A. ha revelado que el impacto sonoro de su fábrica de Muxika ha descendido un 8% desde que se han implantado diversas mejoras técnicas en la factoría. La firma de origen gallego ha invertido 200.000 euros en la instalación de un silenciador en una de las chimeneas, una pantalla para amortiguar el ruido y una cabina insonorizada para la soplante del secadero, según informaron fuentes de la compañía.
El «exceso» de ruido ha sido, junto a las protestas por la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, el principal motivo de queja de los vecinos que se oponen al proyecto de ampliación de las instalaciones.
Según revela el informe, «en los focos de emisión se ha llegado a niveles de mejora de hasta 14 decibelios, lo que ha permitido que en los puntos receptores como son las fachadas de aquellas viviendas más próximas, se han conseguido niveles de mejora de hasta un 8%. En definitiva, no se superan los 60 decibelios en periodo nocturno ni los 70 permitidos en periodo diurno», aseguraron fuentes de la compañía.
Medidas correctoras
Inama ha aplicado estas medidas correctoras basándose en las conclusiones de los técnicos de la empresa Centro de Acústica Aplicada, ubicada en el Parque Tecnológico de Álava, que desarrollaron en 2004 otro estudio de evaluación de los niveles de ruido ambiental originados por la planta. Por aquel entonces, los expertos establecieron una serie de actuaciones enfocadas a la mejora de sus instalaciones en materia de ruido. «Estas correcciones respondieron también a los requerimientos solicitados en su día por el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco. Por tanto, nuestra fábrica hoy por hoy no presenta problemas de ruido», añadieron fuentes de la compañía maderera.
Por su parte, los vecinos de la localidad que forman parte de la asociación SOS Muxika aseguran que, con estas declaraciones, la sociedad «miente porque incumple la legislación en materia de ruidos», censuraron. Según el colectivo, existe una norma foral que limita el número de decibelios en Muxika a 60 de día y 45 de noche. «Por ello, según los datos ofrecidos por Inama, continuamos como hace tres años. Por mucho que anuncie la empresa que se ha mejorado, eso no es cierto. Las normas están para cumplirlas», manifestaron.
Al parecer, los afectados continúan sin poder conciliar el sueño y muchos de ellos necesitan medicación. «En realidad la empresa quiere maquillar los datos para después justificar su ampliación. Las medidas aplicadas no han aliviado nada, pero el juzgado será quien determine si se cumple la Ley o no», concluyeron.