Elena Salgado, ministra de Sanidad, apeló ayer a los diseñadores y empresarios textiles para que no exijan que las modelos vistan tallas inferiores a lo que supone unos hábitos de vida saludables.
Ante la petición de las asociaciones de trastornos alimenticios para que se tomen medidas contra la exhibición de modelos de delgadez extrema, la ministra opinó que «no se trata de sancionar sino de una responsabilidad que toda la sociedad debe asumir». Reconoció que se exigen tallas muy pequeñas para poder desfilar y que muchos adolescentes entienden que lo que ven en la pasarela «es un modelo a seguir más que un maniquí». Por ello pidió a los diseñadores que combatan «las tallas y medidas que no se corresponden para nada con las que son habituales para nuestro país».
Así, aludió a las recomendaciones realizadas por el Senado en 1999 al mundo de la publicidad y de la moda para no utilizar la imagen de la mujer con un peso inferior a unos límites saludables. Una solicitud que carece de «fuerza jurídica», pero que expresa el sentir de la sociedad, de los padres y educadores y de «todos los que estamos preocupados por que se identifique como modelo una tipología que no corresponde a los hábitos saludables». Un aspecto saludable, reiteró, «tiene poco que ver con unas tallas pequeñas».