El próximo lunes le dan las llaves de su piso -«va a ser mi refugio, me independizo-, y todavía no ha cumplido diecinueve años. A María Valverde no le preocupa «tomar responsabilidades antes de tiempo». Se marcha de su Carabanchel natal a Vallecas, sin tiempo para ir al instituto, como el resto de chicas de su edad. «Los estudios los tengo aparcados. Este año sólo he podido llegar hasta la primera evaluación, no doy más de sí. En casa no me dicen nada, porque ven que curro y tengo las ideas claras».
De niña, María Valverde se agarraba a la mano de su madre y miraba los inmensos carteles de los cines de Callao. Quería verse allí. Hace cuatro años, el director Manuel Martín Cuenca necesitaba a una lolita para hacerle perder la razón a Luis Tosar en 'La flaqueza del bolchevique'. Y eligió a María tras 3.000 entrevistas. «Desde entonces, en todos los sitios mi nombre va unido al calificativo de lolita. Ya estoy aburrida. A ver si los periodistas le echáis imaginación y me encontráis algo más fuerte», reta la ganadora del Goya a la actriz revelación 2004.
'Melissa P.' no facilita las cosas. María tuvo que esperar a cumplir dieciocho años durante el rodaje para filmar las secuencias erótica de una cinta que arranca con una felación. El filme del italiano Luca Guadagnino adapta el escandaloso best-seller 'Los cien golpes', en el que la joven escritora siciliana Melissa Panarello narraba su brutal iniciación al sexo cuando era quinceañera. El libro detalla precoces aventuras carnales que incluyen masturbación, lesbianismo, voyeurismo, orgías, intercambio de parejas y sadomasoquismo.
«'Melissa P.' habla más de la soledad que del sexo», zanja la actriz. «Refleja la soledad en tres generaciones de mujeres: abuela, madre y nieta. Porque da igual la edad que tengas para sufrirla». María se leyó el libro tras estudiar el guión, «como un acto de pura rebeldía». Y no le escandalizó. «Me pareció novedoso que alguien tan joven tratara temas tabú como la sexualidad de los adolescentes. Pero, claro, no me extraña que a los adultos les haya escandalizado».
Sin 'feeling' con Medem
El escándalo ha servido para llenar las salas en Italia -millón y medio de espectadores-, aunque a los críticos no les haya convencido demasiado la inocencia de la protagonista, ahora que los adolescentes viven su sexualidad de manera precoz. «No todos la vivimos igual», precisa Valverde. «La inocencia es el punto clave de la película. Si retratáramos a los adolecentes tendríamos que hablar también de las drogas, la anorexia ».
A la propia escritora tampoco le ha gustado demasiado la cinta: en una carta al diario 'Il Messagero' se desvinculaba del proyecto al considerar que se había rebajado el contenido sexual del libro. «Ella tendría otra película en la cabeza», aventura Valverde, que aprendió a hablar italiano durante el rodaje. Al final, la distribuidora italiana recurrió a una actriz de doblaje (en España se ha doblado ella misma al castellano).
María no tendrá problemas con su hipoteca. Rueda 'Los Borgia' junto a Paz Vega y Ángela Molina, después de descolgarse del rodaje de 'Caótica Ana' por incompatibilidad con Julio Medem. «No nos entendimos, no hubo 'feeling'. Somos muy diferentes».