La Comisión europea se plantea proponer hoy la adopción de planes de vacunación de aves de granja en Francia y Holanda, atendiendo a las demandas cursadas por ambos países, que pretenden así combatir la extensión de la gripe aviar por sus territorios.
Francia ha registrado ya casos de aves salvajes contaminadas, pero el territorio holandés está libre todavía de la epidemia. En ninguno de ambos países, como tampoco en el conjunto de la Unión Europea, se han dado casos de contagio a las aves de corral. Los otros socios comunitarios en los que se ha detectado la presencia de la versión más patógena del virus de la gripe aviar son por ahora, y además de Francia, Alemania, Grecia, Austria, Italia, Hungría y Eslovenia.
El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria no logró ponerse de acuerdo ayer en Bruselas sobre estas peticiones. París pretende vacunar cerca de un millón de patos y gansos en tres zonas de riesgo, a partir de abril.
En el Comité, las demandas franco holandesas cosecharon una oposición sólida entre varios Estados miembros. Esta posición habría sido compartida por los expertos de la Comisión, que opinan que la vacunación de las aves entraña grandes dificultades y no garantiza que la versión más patógena del virus, la H5N1, no continúe extendiéndose. De hecho, las vacunas para aves existentes son eficaces contra las versiones ordinarias del virus, no contra la variante más mortal.
A ese hecho debe añadirse las dificultades inherentes de la operación, así como que las aves deben ser inoculadas dos veces en el transcurso de tres semanas.
A pesar de la controversia registrada en el Comité, la Comisión europea declaraba a última hora de la tarde que podría considerar la concesión de la luz verde a los planes franco holandeses bajo ciertas condiciones.