Vecinos, comerciantes y asociaciones de las dos orillas de la ría han enviado más de 1.600 sugerencias al Ayuntamiento de Bilbao con sus ideas sobre la reforma de Zorrozaurre e, incluso, planos y dibujos. Julia Madrazo anunció ayer que se contestará «a todos y cada uno de ellos», tras recoger sus propuestas en el Registro municipal, los distritos y el correo electrónico. Según la concejala, la relación del barrio «con la lámina de agua es el elemento clave» del debate. Entre otras cuestiones planteadas desde la misma península, Olabeaga, Deusto y San Ignacio, se solicitaban más viviendas protegidas, equipamientos -un polideportivo, por ejemplo-, bidegorris, parques y reducir la edificabilidad.
Los responsables del proyecto adelantaron ayer que esto último no va ser posible. A falta de que madure la operación, Madrazo y el representante de la comisión gestora, Pablo Otaola, reiteraron que el puente de 22 metros de altura que unía Zorrozaurre y Olabeaga desaparece del diseño. Está en estudio el tipo de conexión entre ambas márgenes, que dependerá del trazado del tranvía. En cualquier caso, subrayaron que esta pasarela nunca serviría para distribuir el tráfico de la A-8. Para salvar los puentes, confirmaron la posibilidad de que el Museo Marítimo traslade su muelle de atraque aguas abajo.