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Miércoles, 15 de febrero de 2006
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ECONOMÍA
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Matrinor multiplicó por 12 sus pérdidas, hasta los 30 millones, por la crisis de Seat
La empresa de Erandio, que se encuentra en suspensión de pagos, apuesta por reducir la plantilla y diversificar sus actividades para garantizar su viabilidad
Trabajadores de Matrinor, en una manifestación ante la sede del Gobierno vasco en Bilbao. / TELEPRESS
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La crisis del sector del automóvil, y sobre todo de Seat, el principal cliente de Matrinor, ha sido la principal causa de que la empresa vizcaína haya tenido que acogerse a un procedimiento concursal, con la consiguiente suspensión de pagos, según la documentación entregada en el Juzgado de lo Mercantil de Bilbao por sus abogados. El retraso en el lanzamiento de un nuevo modelo de la marca española del grupo Volkswagen, para el que la compañía de Erandio iba a fabricar los troqueles, tuvo el efecto de un torpedo bajo de la línea de flotación de la firma vasca. El descenso de la actividad, y también de los precios por la creciente competencia de los precios del Este, multiplicó el pasado año por doce las pérdidas de la firma, que alcanzaron los 30 millones de euros.

De todas formas, las serias dificultades que atraviesan los fabricantes de vehículos fue sólo el elemento que disparó una crisis que se venía gestando ya desde 2004, ejercicio en el que Matrinor tuvo unos 'números rojos' de más de 2,5 millones, que contrastan con los beneficios superiores a un millón de euros que había registrado el ejercicio anterior.

En la documentación del procedimiento concursal, a la que ha tenido EL CORREO, se indica una serie de circunstancias que evidencian que el problema de la empresa no se debe a la coyuntura provocada por un determinado cliente, sino a la nueva situación del mercado mundial, lo que ha colocado también en el disparadero a todo el sector vasco de troquelería y también al cántabro.

La competencia del Este

La implantación de las nuevas plantas de coches en países emergentes -en especial, en el este de Europa y Asia- ha supuesto el traslado a esas zonas de la industria de matricería; sobre todo, la dedicada a «las pequeñas piezas e interiores», señala el escrito. Ello ha llevado a las troquelerías de Europa occidental a un exceso de oferta, con la consiguiente caída de precios.

Por si esto fuera poco, 2005 fue un año de crisis en el sector europeo del automóvil, con un menor lanzamiento de modelos. Además del retraso de Seat, a Matrinor le ha afectado el protagonizado por Volkswagen -otro cliente importante-, inmersa en 'digerir' la compra del 20% de Porsche.

La firma vasca cita, asimismo, otros dos problemas de difícil solución: los altos gastos financieros que soporta -14 millones de euros desde el comienzo de la actividad en 2001- y el «elevado coste» de la plantilla de trabajadores, que considera «sobredimensionada». Un tamaño menor facilitaría la flexibilidad en una situación de falta de trabajo, precisa. En el momento de solicitar el concurso de acreedores, la compañía contaba con 316 trabajadores, de los cuales 304 tienen contrato indefinido. Se da la circunstancia de que en 2002, cuando tenía beneficios, la media de empleados fue de 289.

Para ser más competitiva, la empresa propugna aminorar costes y una «clara reducción de mano de obra indirecta». Por ello considera necesario un expediente de regulación de empleo que rebaje «el número de trabajadores a una dimensión adecuada», que no llega a cifrar.

También propone la diversificación de su actividad, con productos de mayor valor añadido; saturar su modernísimo parque de maquinaria con trabajos mecanizados, y la potenciación de su actividad en el sector aeronáutico. A este respecto, Matrinor tiene su vista puesta en los modelos de Airbus A350 y A400M, y en el Boeing 787, con posibilidades en otros proyectos del sector.

La empresa necesita también, según el texto citado, nuevas inyecciones de capital y un socio industrial que pueda aportarle carga de trabajo.

Los administradores concursales designados por el juez son el abogado Juan Medina, el economista Angel Toña y, por parte de los acreedores, Juan Antonio Arozamena, presidente del comité de empresa, que ha delegado en el economista Ignacio Barainka. Matrinor mantiene una importante deuda salarial con la plantilla. El primer trabajo de este equipo será la elaboración de un informe sobre la situación real de la compañía, que deberá ser entregado al juez en un plazo máximo de tres meses.



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