Titín vuelve a 'su' frontón para disputar el partido más trascendente que habrá jugado hasta entonces. De hecho, la clasificación para las semifinales del campeonato de Parejas será para quien llegue al cartón 22 en este partido. El Adarraga vio con esperanza el comienzo del Torneo con Titín y Pascual frente a Bengoetxea VI y Patxi Ruiz, partiendo como una de los duetos mejor configurados y con enormes posibilidades de llegar a lo más lejos. Desde entonces (07-01-06), ha trascurrido mas de un mes y las expectativas se mantienen, pero con reservas.
La fase clasificatoria sirvió para compactar algunas parejas y para ver las carencias de otras. Tres derrotas y una sola victoria acumula la coalición riojano-navarra. Comenzó la fase de cuartos y un pésimo resultado hizo que el horizonte se tornara con negros nubarrones. El pasado viernes, Titín y Pascual sacando casta y vaciándose en el frontón consiguieron un triunfo trabajadísimo que les da opción a jugar un tercer partido, en el Adarraga para el próximo sábado (Tele 5).
Con Bengoetxea VI y Patxi Ruiz llevan tres enfrentamientos en un mes y el balance beneficia 2-1 a los más jóvenes del campeonato. La historia sirve para recordar, pero lo cierto es que el sábado, cuando salten a la cancha, ambas parejas parten de cero porque nada de los acontecido hasta la fecha tendrá ya valor.
Y en esta ocasión solo sirve ganar o ganar, como dijo el riojano antes del partido del viernes. El grado de conocimiento entre sí es total, por lo que no es posible sorprender a nadie con juegos o tácticas desconocidas.
Titín mejoró actuaciones pasadas, pero sobre todo Pascual jugó un partido digno y dio opciones a su compañero de entrar en juego. Bengoetxea es cada día mejor pelotari, más atrevido y con mayor poder. Tiene desparpajo y combina a la perfección su juego con el de Patxi Ruiz, al que deja pelotas para romper. A pesar de la juventud, demuestran ser unos auténticos veteranos.
Habrá nervios
Precisamente por ello, Augusto e Íñigo tienen que jugar todo y algo más, meter presión, aprovechar sus cualidades y combinar el amago y el gancho con la perfecta disposición de Pascual para catapultar la pelota al rebote. Así de simple y así de eficaz. Todos saben a la perfección lo que tienen que hacer. Ahora solo queda, hacerlo y hacerlo bien.
Es muchísimo lo que se juegan, por lo que los nervios y la presión ambiental pasarán factura. El apoyo de los aficionados también juega y esta ocasión no puede dejarse pasar sin poner en la balanza todo el peso de la afición.