El Gobierno griego ha decretado la alerta sanitaria en sus centros hospitalarios tras detectar un brote del virus H5 de la gripe aviar en tres cisnes muertos en el norte del país, confirmó ayer el ministro de Agricultura, Evangelos Basiakos. El político informó de que se habían separado tres muestras de un total de 52 tomadas en las prefecturas norteñas de Salónica y Pieria, donde se encontraron los restos de las aves infectadas.
Las muestras se han enviado ya a un laboratorio británico, autorizado por la Unión Europea, para comprobar si se trata de la mortal cepa H5N1, causante de decenas de muertes en humanos en Turquía y Asia; los primeros resultados, adelantó el ministro heleno, se conocerán en un plazo máximo de ocho días.
El Ministerio ha decretado la alerta sanitaria en los centros hospitalarios para estar preparados ante posibles casos de infección, añadió Basiakos. Asimismo, el titular de Agricultura pidió prudencia a los cazadores y a las personas que están en contacto con aves silvestres, como son los voluntarios de organizaciones de protección de la naturaleza. Además, ha reiterado la prohibición comunitaria de tener las aves de criadero al aire libre y ha ordenado desinfectar las granjas y aumentar el control en el tráfico legal de pájaros.
Nuevos casos en Nigeria
Y mientras en Grecia se extreman las medidas de prevención, la cepa mortal H5N1 fue detectada ayer en otros dos estados nigerianos, según anunció el Ministerio de Agricultura del país africano. El virus se descubrió en dos granjas ubicadas en la zona de Kano y Plateau. «El Gobierno federal está haciendo todo lo que puede para contener la enfermedad en los tres focos en los que ha sido localizada», precisó el portavoz de Agricultura, Tope Ajakaiye.
Las granjas de aves de toda la zona norte del país se encuentran ya bajo cuarentena, aunque el director del departamento de ganadería de Nigeria, Junaidu Maina, no quiso precisar cuántos de los 36 estados del país están en situación de alerta. A pesar de la aparición del virus, que ha acabado con 40.000 aves, la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) no ha detectado hasta la fecha ningún caso en humanos.