El Fitz Roy debe esperar. La sexta parada del proyecto 'Siete paredes, siete continentes', actual reto de los hermanos Eneko e Iker Pou, permanece en espera debido al mal tiempo que impiden a los montañeros vitorianos acometer el segundo intento de la pared patagónica. Están en tierras argentinas desde el 20 de enero y «sólo han salido dos días buenos», como comenta el mayor de la saga. En uno de ellos, el pasado martes, lo intentaron, pero el hielo y el viento lo hicieron imposible.
Acompañados por Juan Vallejo, incorporado a la expedición tras ascender al Aconcagua con Juanito Oiarzabal, y Javier Baraiazarra, el cámara encargado de retratar la hazaña, Eneko e Iker se lanzaron pared arriba, pero el intento se quedó a un solo largo, a 40 metros de llegar. «No pudo ser, fue una decisión unánime de los cuatro tras dos horas de un frío inaguantable. La pared estaba helada, el viento era muy fuerte y no hubo otro remedio que coger las cuerdas y bajar», relata Eneko. A partir de ahí, la odisea.
Sin dormir
Una noche entera para llegar al campo de salida, 28 horas de esfuerzo sujetados por cuerdas y casi 45 sin dormir. Son las consecuencias de una meteorología adversa en este primer intento. «Bajamos haciendo rápel y había momentos de descanso en los que nos dormíamos en los rápeles, nos teníamos que despertar entre nosotros», rememora Eneko Pou.
Una semana después, la meteorología sigue sin hacer buenas migas con los alaveses, que aguardan su segunda oportunidad en su refugio particular de El Chaltén, La Chocolatería de Anabel, una amiga argentina, donde pasan las horas de descanso y desde donde se comunican con Vitoria.
Sobre su próximo intento, «ojalá que pueda ser esta semana, pero es complicado porque el parte sigue dando malo», afirma Eneko. Mientras tanto, escalan todos los días por los alrededores «para no estar parados». Y es que la mejor virtud de un escalador en la Patagonia es «la paciencia». Pese a todo, el montañero vitoriano asegura que «va todo según lo previsto, aquí la principal labor es el aguante a la espera de que salga el día y, sobre todo, tener todo preparado para ese día».