El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska acordará en los próximos días el procesamiento del preso etarra Henri Parot por los delitos de pertenencia a ETA y conspiración para el asesinato en relación con una carta escrita en la cárcel en la que proponía la comisión de nuevos atentados. Según informaron fuentes fiscales, el magistrado ha concluido la instrucción y, en los próximos días, dictará su procesamiento y dará un plazo de diez días a las partes para que pidan el sobreseimiento o presenten escrito de acusación.
El pasado 18 de noviembre, Grande Marlaska imputó un nuevo delito de pertenencia a ETA a Parot, antiguo miembro del 'comando itinerante' de la organización terrorista, por haber propuesto a la dirección de la banda, en una carta supuestamente escrita en mayo de 2001 e intervenida en septiembre de 2002, la comisión de nuevos atentados. La misiva fue hallada en la localidad francesa de Bergerac después de la detención de Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi.
Parot está encarcelado desde 1990 y cumple 26 condenas por asesinatos y atentados cometidos en los periodos comprendidos entre 1978 y 1982, y entre 1984 y 1990. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó en abril de 2005 dividir la acumulación de condenas que se le habían impuesto, en función de sus dos periodos de integración en ETA. De esta forma, en vez de 30 años de cumplimiento máximo de pena, que cumpliría en 2010, no saldría de prisión hasta 2034. Esta decisión será estudiada por el Tribunal Supremo, ya que fue recurrida en casación por Parot. El recurso del miembro de ETA cuenta con el apoyo de la Fiscalía del Alto Tribunal.
A la Audiencia Nacional
El procedimiento judicial abierto por Grande Marlaska, sin embargo, podría desembocar en una nueva condena, lo que aplazaría su salida de prisión, incluso en el caso de que el Supremo resuelva a su favor.
En la carta, firmada con el nombre de Unai Parot, el recluso etarra afirmaba que, cuando fue detenido, había decidido ya que sus próximos atentados serían contra el Ministerio del Interior y contra la Audiencia Nacional, y añadía: «no entiendo cómo no lo hemos volado ya». Además, proponía a ETA la comisión de atentados contra lo que llama objetivos «vitales» como el Banco de España y las Bolsas de Madrid y Barcelona.