La compañía automovilística General Motors (GM) anunció ayer su decisión de rebajar los salarios de su presidente y de sus altos ejecutivos, al tiempo que también reducirá a la mitad el dividendo anual que reciben los accionistas para dejarlo en un dólar por acción. Con ello, la compañía pretende incidir en su política de saneamiento ante la delicada situación del sector en Estados Unidos y los intensos rumores sobre su viabilidad.
Como parte del plan, el presidente, Rick Wagoner, verá recortado su sueldo a la mitad, mientras que los tres vicepresidentes de la firma, John Devine, Robert Lutz y Fritz Henderson, sufrirán una rebaja del 30%. Además, la multinacional tampoco pagará los tradicionales 'bonus' de fin de año a los directivos
Con el descenso del dividendo, la primera vez en más de trece años en la que GM opta por una medida de ese tipo, la empresa podrá ahorrar unos 565 millones de dólares al año, según sus estimaciones. La firma de Detroit planea, asimismo, reducir las prestaciones de los planes de salud de sus empleados y estudia fórmulas para reestructurar su actual plan de pensiones.
Muchas pérdidas
La compañía perdió 8.600 millones de dólares en 2005 como consecuencia de un importante aumento de los costes, la falta de competitividad en el mercado estadounidense y la caída de las ventas de sus vehículos todoterreno.
La mayor empresa automovilística del mundo espera que las medidas adoptadas ayer le ayuden a salir de los 'números rojos'. «Éstas son decisiones difíciles que exigen sacrificios de nuestros empleados, accionistas, jubilados y nuestros altos ejecutivos», afirmó en un comunicado Rick Wagoner. También añadió que la empresa afronta «un periodo de cambios decisivos en la industria, que exigen que busquemos formas adicionales de reducir el riesgo financiero y aumentar nuestra competitividad a largo plazo»·