Los grupos de EA, EB y Aralar en el Parlamento vasco censuraron ayer con dureza la decisión de la Audiencia provincial de Madrid de archivar la denuncia por torturas presentada contra la Guardia Civil por Unai Romano, acusado de presunta colaboración con ETA. Los tres partidos consideran un «escándalo» y «sumamente grave» la medida judicial, al entender que las fotografías tomadas de este joven vitoriano tras pasar por los calabozos de la Benemérita evidencian que sufrió un trato vejatorio.
Así, la ejecutiva nacional de EA acordó ayer pedir al Gobierno central que se investiguen con «prudencia y transparencia» todas las denuncias similares y se ponga fin a los indultos de personas condenadas por este motivo porque «consolida la impunidad y perpetúa la tortura». Ezker Batua, por su parte, criticó el «corporativismo» en las fuerzas de seguridad y solicitó que en este tipo de casos no sea la propia Guardia Civil quien lleve a cabo la investigación, mientras que la parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, anunció que reclamará al Parlamento vasco gestos de «solidaridad» hacia Unai Romano y de condena hacia el instituto armado.
Mientras tanto, el ex relator especial para la tortura de Naciones Unidas, Theo van Boven, que ayer ofreció una conferencia en Bilbao, aseguró que en España se producen «muchas prácticas» ilegales y advirtió de que «limitar el debate público» en contra de la tortura constituye «una tendencia muy peligrosa».