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Domingo, 5 de febrero de 2006
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GUIPÚZCOA
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Educar para convivir
La Herri Eskola de Elgoibar presenta su programa global para la cooperación mutua y la resolución de conflictos
Educar para convivir
COMPROMISO. Una alumna de la escuela de Elgoibar firma el protocolo. /JULIO CALLEJA
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EL PROGRAMA

EL PROGRAMA
El centro: Ha duplicado su alumnado en dos años. Cuenta con 332 alumnos.

El programa: Se presentó al Departamento de Educación en septiembre de 2005 y fue seleccionado junto a los de otros siete centros de Gipuzkoa. Se aplicará en 3 años.

Campos de actuación: Incluye la formación de profesores, padres y alumnos para dotarlos de herramientas de resolución de conflictos que afectan a la convivencia.

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«La escuela de hoy en día es un escenario privilegiado para la convivencia, la socialización y la formación de los alumnos, y no puede limitar su tarea a la simple transmisión de conocimientos. Los miembros de la comunidad educativa de Elgoibarko Herri Eskola, en total acuerdo con esa afirmación, redactamos este manifiesto y nos comprometemos a defender sus principios y actitudes». Con esta declaración de intenciones comienza el 'memorándum' que firmaron ayer alumnos, padres y profesores de la Herri Eskola de Elgoibar. El documento incluye los principios sobre los que se basa la escuela, resumidos en trabajar «a favor de la paz, la libertad y la cooperación entre los pueblos; el respeto a las creencias y valores de cualquier persona o grupo, porque la diversidad es incuestionable y nos enriquece; en compartir los mismos derechos sin importar que seamos chicas o chicos, lugar de nacimiento, religión, creencias, capacidades o nivel socio-económico y en solucionar los problemas o conflictos por medio del diálogo y la negociación». Asimismo se describen las actitudes de la comunidad escolar en sus relaciones, que se basan en el respeto y la cooperación. «En este sentido hemos querido romper con esa idea de normas en negativo, ese 'está prohibido..., no se puede...' por ideas en positivo como 'tratamos por igual a chicas y chicos', 'ofrecemos ayuda a quien la necesita y si necesitamos ayuda la pedimos' o que 'los materiales y mobiliario de la escuela son de todos y los cuidamos'», explican desde el centro.

El 'memorándum' es el punto de arranque del programa para la convivencia 'Eskola Elkarbizitzarako espazio' que la Herri Eskola de Elgoibar presentó al departamento de Educación del Gobierno vasco y fue elegido, junto a otros siete de Gipuzkoa, para su desarrollo durante los próximos tres años. El programa involucra a alumnos, profesores y padres.

Ana Etcheverry es la coordinadora del programa, «que se gestó al constatar los cambios que se han producido tanto en este centro como en la sociedad. La Herri Eskola de Elgoibar ha duplicado su número de alumnos en poco más de dos años. Además la diversidad cultural, religiosa, de costumbres y hasta de procedencia geográfica del alumnado es un hecho constatable y que se hará año tras año más evidente. Estos cambios que apreciamos en la escuela está claro que no son sino el reflejo de lo que está ocurriendo en la sociedad y por eso el plan debe ser global. Esta nueva situación es enriquecedora, sin duda, pero también plantea nuevos problemas de convivencia y de relación entre los que integramos la comunidad educativa».

El objetivo de este programa es dotar de nuevas herramientas tanto a los profesores como a los padres y a los propios alumnos, para saber manejar esas situaciones de conflicto que puedan surgir. «La escuela es el marco en el que los niños, que dentro de unos años serán adultos, empiezan a convivir y por ello el marco en el que primero se pueden generar conflictos pero también el lugar en el que esos problemas se pueden empezar a solucionar y en el que se pueden poner las bases de nuestra convivencia y nuestras relaciones en la calle», añade Ana Etcheverry.

Para Maite Pérez, madre de dos alumnos de la Herri Eskola, el plan es una herramienta de gran valor. «Nadie nace sabiendo y los padres tampoco y muchas veces nos podemos encontrar desarmados antes situaciones que se pueden plantear en la educación o en la simple convivencia con nuestros hijos y acciones como este plan nos ayudan, sin duda. Además, esas herramientas que nos enseñan cosas en apariencia tan simples como, por ejemplo, saber escuchar, luego son muy eficaces en el entorno del ocio o del trabajo». En este sentido se están desarrollando en Elgoibar las séptimas jornadas de formación para padres y madres en las que se están tratando aspectos como la comunicación o el comportamiento de los niños.

El tercer pilar del plan de convivencia puesto en marcha en la Herri Eskola de Elgoibar son los alumnos que aprenden a convivir, a relacionarse y a respetar a los demás. Ellos serán los adultos de mañana y la sociedad del futuro será el reflejo de los que ellos sean. El plan se aplica en los niños dependiendo de la edad y se hace a través de juegos de cooperación o programas más específicos. Mikel Zuñiga y Miren Viñe tienen 10 años y cursan quinto de Primaria. Participan en un programa de igualdad de sexos de Emakunde «para que nos demos cuenta de que seamos chicas o chicos tenemos los mismos derechos y se nos debe tratar igual». Convivir para ellos es compartir juegos, espacios de estudio o material. Miren reconoce que «a veces tenemos problemas y discutimos. A lo mejor más que cuando éramos más pequeños», también se da cuenta de que «los profesores intentan que arreglemos esas disputas hablando entre nosotros y llegando a un acuerdo».

El plan para la convivencia de la Herri Eskola no ha hecho más que echar a andar. Por delante quedan tres años para que los conceptos que en él se recogen se asienten y el respeto y la colaboración con los demás sean los cimientos sobre los que se construya la convivencia.




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