El lehendakari Juan José Ibarretxe ha asegurado hoy que el fin de ETA permitirá llevar al paz a la sociedad vasca, pero ha advertido que la consecución de la "normalización política" no llegará hasta que los partidos alcancen un acuerdo sobre "el derecho de los vascos a decidir su futuro" que sea ratificado posteriormente por los ciudadanos en referéndum.
Ibarretxe ha expuesto esta idea como respuesta a una interpelación de la presidenta del PP vasco, María San Gil, quien ha acusado al lehendakari de utilizar palabras suaves como "pacificación y normalización" que suenan bien a los ciudadanos. Unas palabras que, a su juicio, tienen un significado real muy diferente: "independencia y rendición ante ETA". "Usted hace trampa con las palabras y comete un fraude semántico. Usted sabe que los ciudadanos quieren soluciones y usa palabras que suenan muy bien, pero de contenido perverso", ha señalado.
San Gil ha considerado que el nacionalismo vasco continúa sin asumir sus responsabilidades después de 25 años al frente del Gobierno vasco y ha sostenido que "no han hecho nada" durante este cuarto de siglo para legitimar el Estatuto de Gernika y la Constitución Española. Al revés, ha añadido, "todos sus esfuerzos han ido encaminados en otra dirección, hacia el objetivo de la independencia".
Para la dirigente "popular" uno de los principales pecados del PNV consiste en difundir la idea de que "el nacionalista es el buen vasco" mientras que quien comparte las identidades vasca y española "no lo es". Y con ello, ha dicho, en lugar de acercar la solución a lo que denominan "contencioso" lo que consiguen en precisamente lo contrario: hacer que el contencioso sea mayor.
ETA "no puede tutelar nada"
De hecho, San Gil ha sostenido que el PNV mantiene el liderazgo institucional de Euskadi gracias en gran medida al "contencioso político" y ha subrayado que partidos como el PP no puede acudir con tranquilidad a los pueblos y tabernas del país a explicar sus propuestas. "Fíjese que si tenemos 15 parlamentarios en estas circunstancias, los que tendríamos si podríamos hacer política con normalidad".
Ibarretxe ha explicado que, en su opinión, la pacificación consiste en "un final dialogado de la violencia" al estilo de los planteamientos recogidos en la resolución aprobada en su día por el Congreso de los Diputados. Y ha destacado que, a pesar del fin de la violencia, la sociedad vasca tendrá pendiente la "normalización" y ha dicho que esta normalización no llegará hasta alcanzar un acuerdo sobre el derecho a decidir.
"Una sociedad pacificada en términos de ausencia de violencia no será aún una sociedad normalizada porque necesitaremos alcanzar acuerdos sobre cómo entendemos el derecho a decidir de la sociedad vasca y cómo lo ratificamos vía consulta", ha expuesto.
Tras recordar que seis de cada diez parlamentarios comparten la defensa del "derecho de este pueblo a decidir su futuro", ha dejado claro que ETA "no puede tutelar nada". Y ha finalizado su intervención acusando a los "populares" de tergiversar la realidad con el objetivo de ganar votos "en España. Yo creo que dan por hecho que sus mensajes no pueden ganar apoyos en Euskadi".