Antonio Pacheco se convirtió ayer en un albiazul más. El jugador uruguayo se integró en la disciplina del grupo y fue presentado en la sala de prensa de Ibaia. Tras su primer entrenamiento aseguró que llega con la intención de «ayudar en todos los sentidos» para que el Alavés «consiga la permanencia». A renglón seguido se sonrió y precisó que «la permanencia y algo más» cuando Piterman le recordó que el equipo alavesista «lucha aún por la Liga».
Pacheco, en realidad, ha aterrizado en Vitoria con una experiencia reciente en este tipo de batallas. La pasada campaña descendió con el Albacete «pese a que hicimos una primera vuelta muy buena. Lamentablemente después bajamos de categoría». El nuevo jugador alavesista recordó de nuevo que pese a los doce goles marcados en Primera la campaña pasada no se considera «un goleador nato» y sí un mediapunta.
Piterman fue el encargado de presentar al uruguayo como «la última incorporación» de un mercado de invierno que le ha dejado «agotado». Anteriormente llegaron Elton, Georgiev e Ibon Begoña. El presidente albiazul confirmó que Pacheco llega como cedido hasta el final de la temporada y que después se planteará la posibilidad de conseguir los derechos del medio punta.
El máximo accionista albiazul aseguró que se trata de un futbolista «rápido y hábil» y explicó que, en su opinión, el Alavés «no tenía este estilo de jugador». En realidad, Pacheco es un jugador con mayor velocidad que otros de la plantilla, si bien su puesto de enlace con el hombre punta pueden realizarlo en la plantilla albiazul varios jugadores. Como los casos de Jandro, Rubén Navarro e incluso De Lucas.
Sin un organizador nato
El cierre de la plantilla albiazul hasta el final de la temporada abre todavía alguna incógnita. Pese a que el equipo ya ha demostrado en los tres últimos partidos que dispone de plantilla suficiente para afrontar el reto de la permanencia, los refuerzos invernales sólo han cubierto, en principio, una de las grandes necesidades, reforzar la banda derecha. Blago Georgiev, lesionado tras su debut, se antoja como un hombre determinante si se hace caso a todas las opiniones que salen del propio club.
A partir de ahí, Elton parece contar poco para los técnicos pese a llevar en Vitoria casi dos meses. Resta la duda sobre el rendimiento de Ibon Begoña, sin partidos oficiales desde la temporada pasada, y de Pacheco. Se trata en cualquier caso de jugadores que, como ya se ha demostrado, sirven para aumentar la competitividad y despertar a algunos de sus compañeros.
Quizás la deuda futbolística que mantiene el Alavés es la falta de un organizador nato. Resuelta en parte con la opción de Jandro, aunque no sea su posición natural. La opción de los dos pivotes destructivos para dotar de mayor libertad a los hombres de las bandas es la otra posibilidad que ha manejado ya el tándem Oliva-Piterman. La segunda duda reside aún en el lateral zurdo, donde Coromina ha cumplido a falta de mejores opciones.