El secretario general del PSE, Patxi López, reivindica la «apuesta decidida» de su partido por la paz y, aunque asume que tendrá «sus costes» porque «es evidente que habrá quien quiera atacar al PSOE desde todos los flancos», asegura no tener «ningún miedo al desgaste político».
En una entrevista que publica hoy 'El Diario Vasco', el líder de los socialistas vascos confía en que el PP no intente «boicotear por todos los medios» un hipotético proceso de pacificación en Euskadi «por un puñado de votos» e insiste en que «estamos dispuestos a poner por encima de nuestros intereses los del conjunto del país, porque el objetivo de la paz merece la pena».
Preguntado por el próximo final de ETA al hilo de la «información» que dijo tener José Luis Rodríguez Zapatero al respecto, López menciona el largo tiempo transcurrido sin atentados mortales y la «fortaleza» del Estado de Derecho, pero además dice haber detectado «tímidos avances» en las posiciones de la izquierda abertzale «que pueden hacer entrever que hay una apuesta por la política», si bien reitera que sólo el cese definitivo de la violencia permitirá abrir un proceso de diálogo.
En cualquier caso -y con una «prudente esperanza» sobre la paz, igual que el presidente del Gobierno-, el líder del PSE se muestra convencido de que la ilegalizada Batasuna «debería formar parte de la solución», aunque recuerda que «depende de ellos, no de la democracia», en alusión a la necesidad de que condenen el terrorismo.
Mesa de partidos
Sobre la mesa de partidos auspiciada por el lehendakari, López insiste en que deberán ser las propias formaciones vascas y no el consejo político de Ibarretxe quienes definan sus características y la «hoja de ruta», rechaza que sea el jefe del Ejecutivo de Vitoria quien deba presidirla y reconoce que ha mantenido conversaciones con el PNV sobre este asunto, aunque «no tanto» con el presidente vasco, su promotor.
En cualquier caso, el dirigente socialista deja claro, máxime tras el «malentendido» con Pasqual Maragall sobre su supuesto acuerdo con Ibarretxe en torno al derecho a decidir, que el PSE defenderá en ese foro «la Constitución y el Estatuto» porque, asegura, «normalidad» significa que su partido pueda apostar por el marco vigente «sin que eso suponga un anatema o que seamos retrógrados».
Aunque cree que la denominada 'vía catalana' es «un buen ejemplo» a seguir, López apuesta por una vía propia para Euskadi que pasaría, dice, por un «amplio consenso transversal entre diferentes». También asegura que la fórmula pactada entre Zapatero y Artur Mas para recoger la definición de nación en el preámbulo del Estatut podría ser aplicable a Euskadi para así «conciliar una serie de sentimientos dentro de la legalidad» y dice sentirse «preocupado» por quienes quieren utilizar ese término «como paso previo hacia la independencia o como un enclave de soberanía excluyente.