Kandido Azpiazu, ex etarra que junto a Iñaki Zuazolazigorraga participó en el asesinato del concejal de UCD Ramón Baglietto en 1980, tomó parte anoche en la manifestación convocada por un grupo de ciudadanos de la izquierda radical en Azkoitia para protestar contra los procesos abiertos a los dos antiguos activistas en la Audiencia Nacional. El tribunal investiga sus bienes después de que se conociera que Azpiazu regenta una cristalería bajo la vivienda de la viuda de Baglietto, la concejal del PP Pilar Elías, y que Zuazolazigorraga posee un restaurante en Tolosa. Ambos, condenados a 49 años y excarcelados tras ver reducidas sus penas, se declararon insolventes en el juicio celebrado en 1981.
Un millar de personas tomaron parte en la marcha, que en un principio parecía que iba a ser impedida por la Ertzaintza, que desplegó cinco dotaciones antidisturbios por la plaza del municipio guipuzcoano. Los agentes negociaron durante veinte minutos con los convocantes, al final de los cuales uno de los promotores del acto indicó que la manifestación había sido prohibida por el juez de la Audiencia nacional Fernando Grande Marlaska y que su intención era llevar a cabo una movilización silenciosa. Durante su intervención pidió a los asistentes que no cayeran en «provocaciones».
La marcha partió definitivamente a las 19.50 horas bajo el lema 'Ataques y venganza no. Solución democrática ahora'. El propio Kandido Azpiazu portaba la pancarta que abría la manifestación y que, en silencio, recorrió las principales arterias de la localidad. De hecho, pasó frente a la vivienda de Pilar Elías y la cristalería que él regenta.
El acto concluyó poco después, ante la mirada de los agentes de la Ertzaintza, en la plaza del municipio, delante del Ayuntamiento. Tras la lectura de un manifiesto en el que se criticaba a la Audiencia Nacional y al Ayuntamiento, el propio Azpiazu tomó el micrófono para agradecer en su nombre y en el de Iñaki Zuazolazigorraga el apoyo que, según dijo, está recibiendo «de todo el pueblo».